Planes que hacer al visitar una ciudad

Todo el mundo sabe que uno de los placeres de la vida es escapar de la rutina para poder viajar a ver mundo y huir del ajetreo de la ciudad. Por esto en el último año el sector turístico Español ha experimentado un crecimiento del 7,4% respecto a 2016, con 77,8 millones de turistas, mientras que para el 2018 se prevé un aumento del 3,3%.

Nosotros, los españoles, tenemos un gusto muy propio por ir de vacaciones a otras zonas de nuestro país. Nada menos que el 91,4% prefiere viajar dentro del territorio nacional, mientras que el 8,6% prefiere los viajes fuera de nuestras fronteras.

Los madrileños somos los más viajeros, y los de Baleares son los que tienen la media de gasto diaria más elevada.

En cuanto a viajes al extranjero los españoles preferimos lo más próximo, Francia y Reino Unido, seguidos de Portugal, Italia y Alemania. El lugar está claro pero ahora…

¿Qué hacemos estando de vacaciones?

La mayoría de los viajeros prefieren antes el turismo en playa o ciudad que en montaña, ya que para ellos es más divertido, menos riesgoso, más barato y de más fácil acceso. Por esto todos buscan las mejores playas de España como destino predilecto.

 

Según numerosos estudios, los beneficios de la playa son numerosos frente al barullo de la ciudad, quizá su éxito sea por esta razón. El ritmo de las olas y los suaves sonidos que producen al chocar contra la orilla y la arena influye en nuestros ritmos internos y nos dan una sensación de paz y tranquilidad. Esto también lo explica el magnetismo y la atracción que produce el color azul.

¿Y en las zonas de playa?

 

Pues bien, como no todo es tomar el sol y bañarse, aquí hay una serie de actividades que puedes llevar a cabo:

  1. Jugar en y con la arena, mancha un poco pero siempre es divertido.
  2. Hacer surf, necesitas saber un poco del tema, tener tabla y poseer un poco de equilibrio, pero sino es el caso siempre puedes alquilarla y practicarlo por puro postureo.
  3. Practicar deportes extremos: como el flyboard, o el parasailing. Probablemente te caigas pero la intención es lo que cuenta.
  4. Deporte en plena arena, ya sean individuales (nadar, correr, hacer flexiones…) o en grupo (torneos de vóley playa, relevos…)
  5. Montar en barca, en hinchable, de pedales…
  6. Pescar la cena, o intentarlo. Siempre hay un espigón disponible para este fin.
  7. Fabricar una cometa artesanal y posteriormente volarla.
  8. No podía faltar…el chiringuito!

 

Si quieres descubrir calas ocultas o ir de playa en playa para ver amaneceres y atardeceres, la mejor opción es que recurras a un E-Vans.

¿Por qué recurrir a una autocaravana? Porque aporta gran libertad a la hora de viajar y disfrutar sin límites de horarios. Estáis aparcados en un camping de playa y queréis moveros a la ciudad para ir a una discoteca de fiesta, no tenéis que recurrir al taxi, podréis beber y según lleguéis a la caravana podréis dormir. Incluso podéis dejaros la re-cena hecha para cuando os entre el hambre de madrugada!!

 

¿Y en ciudad?

En el turismo de ciudad existen multitud de alternativas, sobre todo en verano. La ciudad acoge multitud de conciertos, cines de verano, ciclos de teatro, actividades infantiles y un montón de planes más:

  1. Si buscas relax: acude a un buen parque donde tumbarte en la sombra a disfrutar del canto de los pájaros, pasea en bicicleta, patina, o aprende sobre plantas.
  2. Si optas por un plan de aventura: puedes practicar “wake surf” en un pantano, tirarte en paracaídas, montar a caballo, practicar escalada, tirolina…
  3. Si tienes calor puedes ir a una de las fantásticas azoteas y allí tomarte algo de beber, ir a por un gofre con helado o darte un baño en una de las piscinas municipales.
  4. Ir a ver museos, que tienen ese aire acondicionado que tanto gusta en verano…
  5. Acudir a un cine de verano al aire libre, a una exposición, hacer picnic…
  6. Acudir a un parque acuático.

 

Estas son solo unas de las pocas opciones que existen, para que independientemente de que elijas playa o montaña, disfrutes de las vacaciones más variadas!

Cerro Torre, el pico más difícil del mundo

Aunque a los más inexpertos en la materia el nombre de Cerro Torre es muy probable que no les suene de nada, para los alpinistas se trata de un referente, de una leyenda, ya que está considerada como la cima más difícil de coronar de todo el mundo.

Curiosamente, es muy complicado determinar a qué país pertenece exactamente, ya que está situado en el campo de hielo patagónico, zona sobre la que hay continuos desacuerdos entre las naciones de Chile y Argentina. Lo que sí se conoce es su ubicación exacta, que es entre los paralelos de latitud sur 49°10’00» y 49°47’30» y los meridianos de longitud oeste 73°38’00» y 72°59’00».

El Cerro Torre es el más alto de un singular conjunto de cuatro picos. Ordenados  por altura de mayor a menor, el resultado sería el dicho Cerro Torre con 3.133 metros de altura sobre el nivel del mar, seguido por el Cerro Standhart con 3.050, la Punta Herrón con 2.814, y por último, la Torre Egger con 2.685 metros.

¿Por qué es la cima más difícil del mundo?

El hecho de que el Cerro Torre esté considerado como el pico más difícil del mundo para lograr hacer cima, no se debe ni a motivos comerciales ni a motivos turísticos. Es, simple y llanamente. la cumbre más difícil para los montañistas profesionales.

Su dificultad radica en que, independientemente de por donde se encare su ascensión, el escalador se encontrará de manera irremediable con un muro vertical de granito liso de más de 800 metros.

A la dificultad técnica de la escalada, se le unen las adversas condiciones climáticas y atmosféricas, ya que las temperaturas son bajo cero y la sensación térmica es mucho menor, debido al fuerte viento dominante de la zona.

La polémica de su primera ascensión

Como siempre que se trata de una cima mítica, pronto aparecen los rumores acerca de la veracidad de los primeros testimonios que aseguran haberla coronado. Curiosamente, en el caso del Cerro Torre, esos rumores acabaron por convertirse en realidad.

En 1959, Cesare Maestri, anunció haber alcanzado la cima del Cerro Torre junto a su mítico compañero Toni Egger, el cual, siempre según aquel, falleció al ser arrollado por un alud. Sin embargo, las contradicciones e imprecisiones en el relato del italiano, unido a la falta de evidencias en la pared de piedra, hicieron que en el mundo del alpinismo no se reconociera la hazaña.

En 1.970, Maestri se aventuró en busca de la cima del Cerro Torre, pero tampoco lo acabó consiguiendo, ya que se quedó a 100 metros, lugar en donde se acaba la piedra y da paso a una especie de champiñón de hielo. Sería más tarde, en el 1977, cuando alguien consiguió el ascenso a la totalidad del pico.

La suerte del método de otro

Un buen día, me dirigía con la familia hacia mi lugar preferido de descanso. Con todo el coche preparado y listos para disfrutar de un día de playa, llegamos muy temprano a la Playa del Cabanyal. Colocamos todos los trastos, cuatro sillas, una mesa y una sombrilla por si a mitad de la mañana se hacía insoportable el sol.

Recuerdo perfectamente que soplaba viento de componente noreste y había salido un sol radiante. Comenzamos almorzando, cuando al rato vino un señor de aproximadamente 65 años y dirigiéndose  a nosotros nos dijo:  ¡buenos días!¡que aproveche!

El señor se dispuso a ubicarse justo a escasos palmos de nosotros. De repente, empezó a preparar una caja de corcho blanco de unos 20cm x 20cm más o menos y se fue hacia el mar. Pasados unos minutos, salió con una palometa de tamaño más que aceptable. De momento, una historia bastante normal si no os dijera que en pocos minutos se volvíó a repetir lo mismo.

¿Cómo es posible?

Me dirigí a él y le pregunté: ¿es normal que usted pesque tanto y tan deprisa?

Me invito a entrar al mar y explicarme cual era ese pequeño truco que hace de un pescador sin pescado a un pescador con pescado. Pues bien, según explicaba: en una pieza de madera de unos 10 cm se liaba unos cinco metros de hilo de pescar con su correspondiente corcho, plomo y quita vueltas y con su carnada con anzuelo del número 7.

Removiendo el fondo

De cebo, utilizaba tellina que él mismo buscaba entre la arena del mar y una vez encontraba un par, cogía una y la ascaba en el anzuelo. Dejaba caer el corcho a favor de la marea y, como si de un tractor se tratase, este señor iba moviendo la arena con los pies para así crear un manto de arena rico en alimentos del mar, entre los cuales, se encontraba el cebo con el anzuelo.

Pasados 2 minutos (aproximadamente y con algo de suerte!¡¡zas!!), el corcho se hundió con su correspondiente tirón del hilo por parte del pescador para así asegurar la captura al clavar más el anzuelo en las fauces de la presa. Empezó a cobrar del sedal y poco a poco se veía saltar una espléndida y ágil mabra de unos 200 gramos más o menos.

Yo, como amante de las pesca, quedé sorprendido. El señor, al ver mi cara de sorpresa me invitó a que probara yo mismo. Seguí cada una de las instrucciones que me había aconsejado ese señor y ¡de repente! Y digo de repente, como es toda suerte, sentí en mi mano el tirón de una bonita lubina.

¡¡Cayó!!

El señor, al verla saltar me dijo: «¡Estira, suave que ese pez es gordo!» y con agua al pecho fui cobrando sedal lentamente hasta agotarlo por fin! y poco a poco acercarla a mis manos para poder sacarla con seguridad.

Bueno, tras un día más en la playa del Cabanyal, ese día nos fuimos muy contentos a casa. Esa noche, pude cenar pescado fresco. Espero os haya servido de algo este post.

Ala delta, un deporte de riesgo tranquilo

El ala delta, el ingenio en sí, es un mecanismo construido para planear y realizar vuelos sin motor. Debido a la baja velocidad con las que se efectúan, las maniobras de aterrizaje y despegue se realizan a pie.

Podríamos situar el origen de este deporte en el siglo IX, de la mano del hispano-árabe Abás Ibn Firnas, quien construyó un aparato para planear, pero sin control alguno. En 1890, el ingeniero alemán Otto Lilienthal realizaba del orden de 2.000 vuelos controlados desde una colina artificial.

ala delta

Un invento de la NASA sin motor

Con la llegada del vuelo motorizado, el interés por el ala delta se evaporaba, hasta que en 1961 Francis Rogallo, ingeniero de la NASA inventaba el ala flexible, una pequeña modificación de la original. La idea era usarla como paracaídas dirigible para el programa Apollo. Aunque la Agencia descartaba su uso en 1965, pilotos y deportistas aceptaron su utilidad deportiva.

Cabe destacar que a adaptación más exitosa del ala Rogallo fue la que realizó el australiano John Dickenson en 1963 y que empezaron a copiar compañías de todo el mundo en la década de los 70. Estas copias popularizaron el deporte del ala delta en muchos lugares del mundo, sobre todo en Estados Unidos, Australia, Europa y Nueva Zelanda. El primer mundial de este deporte se celebraba en Austria en 1976.

Un principio de vuelo básico

El deporte en sí se sirve de las corrientes ascendentes de aire que empujan una superficie de tela muy amplia, en forma de delta (triángulo). Parte de lugares altos, como colinas, para comenzar a planear. La idea es que el piloto se mantenga en vuelo durante mucho tiempo o realice acrobacias.

Si hablamos de la competición en si, diremos que, aunque se empezara con vuelos pequeños y desde colinas de escasa importancia, la tecnología actual deja que los pilotos alcancen los 800 kilómetros, tras varias horas de vuelo.

Los objetivos de la competición abarcan: distancia en línea recta; distancia hasta un objetivo; y tiempo y distancia recorrida en torno a un circuito triangular.

Tranquilidad. Libertad

Definida el ala delta; estudiada su historia; entendido su mecanismo; e iniciados en la competición de un deporte que, por extraño que pueda sonar, es competitivo, ¿qué nos queda? Pues definir este deporte según sus participantes.

De hecho, los “aladeltistas” utilizan dos palabras, dos sensaciones para describir qué es su deporte: tranquilidad y libertad ¿Qué más nos hace falta para animarnos con deporte de riesgo sólo moderado y que nos da la ocasión de ver el mundo desde arriba, tranquilos, libres?

Modalidades del ciclismo de montaña

Tras haber echado un vistazo al siempre sacrificado pero satisfactorio ciclismo de montaña, nos centraremos en este artículo en las diferentes modalidades de competición de este deporte. Al no estar circunscrito a una pista o a una carretera, las posibilidades son mucho más amplias.

Comencemos por la competición llamada “Avalancha”: se tata de un descenso de larga distancia. El ejemplo en España es una prueba que lleva celebrándose desde hace siete años: la “Big Ride Manzaneda”: un circuito de entre 15 y 18 kilómetros de longitud con un desnivel de hasta 1.000 metros. La competencia atraviesa pistas forestales, riachuelos y caminos de cantos rodados, lo que la convierte en un verdad circuito de resistencia.

ciclismo de montaña

Otra modalidad: la “Maratón de Montaña”: una travesía de 65 a 100 kilómetros, aunque algunas pruebas, como la de Salzmmergut llegan a los 200. Normalmente, se usa el mismo tipo de bicicleta que la de cross country, aunque algo más robusta. Esta modalidad se ha convertido en una prueba muy popular, pues las carreras suelen convertirse en retos personales para quienes se proponen simplemente terminarlas.

Gran variedad de modalidades

Más pruebas: la de “Trail”, una modalidad no competitiva que intenta que los ciclistas realicen descensos tan seguros como sea posible gracias a unas suspensiones especialmente largas. Mantiene la máquina en pesos muy bajos y diseños que permiten pedalear con facilidad, sobre todo en cuestas.

La prueba de “Enduro-All Mountain” se realiza con bicicletas pensadas para descensos mucho más agresivos, aunque de buena respuesta en llano y subida. Ejemplos de campeonatos de esta modalidad son el Trans Provence o el Enduro of Nations, por poner sólo dos casos.

¿La gravedad? Me suena de algo…

Una modalidad competitiva y recreativa es la de “Saltos”, con bicicletas pequeñas, ligeras y muy resistentes, construidas para que el “rider” demuestre su agilidad y osadía en los parques de salto.

De menor énfasis en el peso y mayor recorrido en la suspensión, aunque no tan robustas como las bicicletas de descenso, nos encontramos con las monturas de “Freeride”, que permiten el pedaleo en subida, aunque no están pensadas para distancias demasiado largas.

Varias formas de bajar la montaña

Ya que hemos mencionado las bicis de “Descenso” o “Downhill”, hablemos de esta competición: se lleva a cabo en un camino descendente con abundantes obstáculos naturales y artificiales. Obviamente, las bicicletas están diseñadas para ayudar a no caerse y, la vez, saltar los obstáculos con el menor sufrimiento posible para las articulaciones del “biker”. Es una prueba a contrarreloj.

Parecido al descenso, sólo que, en este caso, compiten varios ciclistas simultáneamente, en el “Four Cross”. Se lleva a cabo en un circuito en bajada con diversos tipos de obstáculos y gana el primer competidor que atraviesa la línea de meta.

No se vayan todavía…

También en bajada, se disputa el “Eslalon”, sólo que los contendientes han de cubrir un recorrido con banderines y puertas, como en las pruebas de esquí. Y en sentido inverso, subiendo y contra el crono, se compite en el “Ascenso”, mientras que el “Rural Bike” recorre caminos de tierra más o menos llanos.

El hecho de que se trate de un deporte joven y de que los límites no estén bien definidos se presta al nacimiento de nuevas modalidades de todo tipo. Es posible, incluso, que en estos momentos esté naciendo la que en un par de años sea la más popular de todas…

Una charla de padre a hijo

– Papá: ¿por qué estamos aquí?

– ¿No te gusta?

– Claro: es muy bonito, pero estoy muy cansado.

– ¿Sólo cansado?

– Bueno…

– Piénsalo bien: ¿cómo te sientes?

– Bien, cansado, pero satisfecho.

– ¿Satisfecho?

– Es… es otra cosa. Después de dos días de caminar bajo la lluvia, por caminos embarrados, con ramas y zarzas cortándome la piel y los pies agrietados de la humedad, debería estar enfadado, pero no lo estoy. Es… lo contrario del enfado.

422 - Stars Texture

– ¡Vaya! Es la primera vez desde hace treinta años que me diriges tantas palabras seguidas.

– Papá, yo…

– No. Calla. Lo que me vas a decir ahora no es necesario.

– Pero quiero hacerlo. Me equivoqué. Y fue por mi orgullo, por mi soberbia, por lo que no quise hablarte. Tenías razón, papá…

– No es momento de lloros, hijo. Tus disculpas estaban aceptadas desde hace ya muchos años.

– Entonces, este viaje, esta caminata por senderos que no imaginaba siquiera que existiesen…

– He querido hacerte un regalo.

– ¡Un regalo! Después de todo lo que ha pasado, me haces un regalo. No has cambiado… ni quiero que lo hagas.

– Bueno, en lo que tampoco he cambiado es en que no me he gastado mucho. Y en que el regalo es útil.

– (…)

– Túmbate. Boca arriba.

– (…)

– Ése es mi regalo.

– Entiendo. Y me encanta. Los días de oficina, las prisas, el móvil, el no ver a la familia más que cundo duermen…

– Los mismos errores que cometí yo.

– No, papá, tú…

– Yo era como tú. Nunca salimos a la montaña; aprendiste a pescar con tus amigos y a andar en bicicleta  con mi padre. Nunca estuve más que como una especie de cajero automático…

– No: no es así. Gracias  que me lo permitías pude explorar el mundo yo solo ¿Recuerdas aquellas cuevas cerca de casa de los abuelos? Allí fue donde empezó a gustarme la espeleología… Meterme en cuevas, como los trogloditas, decías. Sin embargo, me dejaste aprender a desenvolverme.

– No: no te seguía, no me preocupaba, porque mis prioridades eran otras, y ese fue mi pecado.

– Pero…

– Déjalo: no quiero que discutamos ahora. Te pido perdón y espero que sepas perdonarme.

– Claro que sí, pero, ¿por qué ahora?

– Porque no podía irme sin regalarte la paz que sientes ahora mismo

– ¿La paz…? ¿Irte? ¿Adonde?

– A donde ningún sendero que quiera que recorras te llevará. Llama a tu madre. Está destrozada: encontraron mi cuerpo hace tres días…

Rockfishig

Mediante este post intentaré explicar una técnica de pesca para algunos desconocida: El Rockfishing es una técnica de origen japonés, y consiste en engañar con señuelos a depredadores de roca de pequeño tamaño, usando equipos ultraligeros.

Son muchas las especies que se alimentan en las zonas rocosas más bajas de nuestro planeta. Como habrás deducido, para practicar esta modalidad de pesca es requisito indispensable que donde  vayas a pescar sea de fondo rocoso.

Gurnard on the Wing - Coió

En esta modalidad se juega mucho con la manera de lanzar. Aunque, en todo caso, será importante utilizar un sedal grueso de al menos 20lb ya que estás continuamente lanzando encima de las rocas y con un sedal fino gastarías mucho en anzuelos por la cantidad que perderías.

Reducir las posibilidades de «enganche»

Además,  deberás utilizar preferiblemente anzuelos curvos ya que la probabilidad de que quede enganchado en una roca es menor y a la hora de desanzuelarlo es mucho más sencillo. El plomo que utilizaremos tendrá que ser cónico y de poco peso, es decir, usa sólo el peso que creas necesitar para llegar al lugar donde has detectado la zona con rocas.

Formas de engañar a los peces

Respecto a la manera de lanzar, podríamos destacar dos formas:

1. Jerking: Consiste  en dar pequeños tirones. es decir, mantener la puntera de la caña baja, e imprimir tirones rápidos y fuertes.

2. Dientes de Sierra: Consiste en dar un tirón seguido de una pausa. El jig o “anzuelo” asciende con el tirón y cae en picado por su peso durante la pausa. La picada podrá producirse en cualquier momento. Además, esta técnica nos permite explorar capas de agua más profundas.

It starts right here, in Maldives

 Más datos sobre el rockfisihing

Se suele caracterizar por practicarse de noche, ya que según cuentan algunos expertos, en la jornada diurna no han tenido demasiada suerte. Un consejo útil: deberías utilizar guantes de fibra para protegerte de los bocados de algunos peces de gran tamaño… ¡Ay!

Las carnadas más populares para esta modalidad de pesca entre rocas son los calamares y los pulpos, es decir carnada dura y fuerte. Es la típica técnica donde las capturas suelen ser muy frecuentes, abundantes e inesperadas, ya que existen muchas especies de peces muy pequeños que aunque no los consideremos como depredadores, realmente sí lo son.

Una frase para describir brevemente este tipo de pesca sería que el valor de una captura no se mide por su tamaño, si no por su dificultad. Y defendiendo la conservación de las especies marinas es muy recomendable practicar el “captura y suelta” con todas ellas sin excepción.

Traslado de costumbres

Es rara la sensación de que necesitas algo diferente. Algo que te llene de verdad. Un algo que te haga sentir de nuevo. Respirar y no preocuparte por nada. Tener tiempo libre para decir que tienes tiempo para hacer de todo. Sentir que desperdicias el tiempo porque tienes todo el tiempo del mundo.

Sentir que tomas la decisión acertada. Que has escogido el camino perfecto. Sentir que todo a tu alrededor es pequeño y que tú eres por mucho tiempo grande. Cúmulo de sensaciones que te hacen pensar en que necesitas un respiro: ¡Urgente!

Salir, correr, respirar. Volver a respirar…Y sentir el aire como entra en tus pulmones. Notar el frío rozar tu cara. Necesitar ese aliento que hace cada mañana que te levantes para poder salir a entrenar por las frías horas de la madrugada.  Esto es lo que verdaderamente se le llama dedicación y sentir que hasta la cosa más sencilla puede darte mucho.

 Un madrugón con recompensa

Domingo, 5:00 de la mañana. Como de costumbre, siempre encuentro un rato para poder escaparme a correr. Me gusta, es algo que me apasiona. Que lo necesito. Me sienta bien. Extraña sensación para muchos, como algo tan simple puede darte tanto.

Conjunto de pensamientos que durante ese tiempo se me vienen a la cabeza. Esos pensamientos que durante la semana soy incapaz de organizar ni de verlos transcurrir porque no tengo tiempo para nada. Para nada quiere decir, para nada.

Parajes privilegiados

Es algo que considero que pocos saben valorar. Salgo cada día y cada día es diferente. Cada día una ruta distinta hasta que un día me trasladé a Huesca. Lo importante de esto, es que tenemos a escasos 7 km de mi casa: el Valle de Ordesa y el Monte Perdido. Infinidad de rincones, de cascadas, vegetación y maravillosos paisajes que hacen que cada día que practico este deporte y salgo a correr sea especial para mí.

Desde aquel momento comprendí que ése era mi lugar. Da igual la estación del año en que me encuentre. Siempre acabo sorprendida de lo bonito que puedes hacer de ese día. Tan sólo unas horas para darte cuenta de que el sitio es perfecto. Puedes ir solo o acompañado. Para mí, uno de los mejores sitios para poder salir y disfrutar de largos y bonitos caminos.

Espero que os animéis a visitar este bonito paraje y que disfrutéis de lo que algún día a mí me gustaría conocer por completo.

Algunos consejos para caminar por la montaña

A pesar de que a día de hoy aún tengo los pulmones afectados por un hábito tabáquico que no hace mucho que he abandonado. A pesar del sobrepeso que me acecha, entre otros motivos por haber dejado de fumar. Y, aunque hace como veinte años (no exagero demasiado) que no me doy una buena caminata por la montaña, aún tengo grabados a fuego los consejos – normas del grupo de montañismo al que pertenecía, allá en la bellísima tierra del norte de León. Estos son algunos de ellos:

Para empezar, el senderismo o el montañismo son deportes que han de practicarse en compañía. Está muy bien que nadie interfiera entre la sensación del viento en la cara, el trino o de los pájaros o el olor del romero y tú, pero puedes vivir todo esto y más de una forma segura, con alguien a tu lado por si pasa algo… Es bueno ir, pero tampoco está mal contarlo.

Por cierto, piensa que la excursión empieza antes de que salgas, comprobando que llevas el material necesario y que éste se encuentra en buenas condiciones. Y, ojo, hemos dicho el material ne-ce-sa-rio. Si llevas de menos puedes pasar apuros, pero si llevas de más te va a estorbar y ten claro que te amargará la excursión.

Por tu bien: mídete

Una vez en ruta, usa el sentido común para todo. Por ejemplo, piensa que está muy bien ir y descubrir, pero luego hay que volver: dosifícate y no digas tonterías del tipo “seguro que llego a ese cerro antes de una hora”: piensa en cuánta energía vas a invertir en llegar al alto y si luego vas a poder regresar en condiciones. No compitas: no vale la pena.

Hablando de sentido común y de preparación de la excursión: prohíbete terminantemente improvisar: no es que debas saber dónde está cada arroyuelo, pero sí sería bueno saber qué ruta vas a seguir, en qué condiciones están sus caminos y qué tiempo va a hacer. De hecho, este último factor es tan importante que no debería importarte abandonar tus planes si va a ser adverso.

Dosificando

Como nos quedan todavía una buena cantidad de elementos que debemos tener en cuenta, vamos a dejarlo aquí, por aquello de poner el punto y aparte en algún lugar y tomar resuello de cara al próximo artículo.

Eso sí, vete pensando en meter a la mochila agua, azúcar y una cazadora. Pronto sabrás por qué.

Yosemite, la fuerza de la naturaleza

El Parque Nacional de Yosemite es uno de los parques naturales más impresionantes dentro y fuera de los Estados Unidos. En él podemos apreciar la grandeza de la naturaleza y descubrir nuestro lugar en ella.

Porque el Yosemite es uno de los parques más bellos que nos ofrece Estados Unidos. Uno de los primeros en ser considerado Parque Nacional, en sus más de 3.000 km2 podemos encontrar una gran variedad de ecosistemas.

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Diversión para tod@s