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Recorrer pueblos fantasmas bajo el agua

Uno de los aspectos más desconocidos del buceo es el llamado “buceo de interior”, es decir, ese que no se realiza en el mar, sino en zonas de interior, principalmente en pantanos. En principio bucear en un pantano puede parecer aburrido, no hay una gran fauna ni flora y a veces ni siquiera la correcta visibilidad para disfrutar el paseo. Pero de vez en cuando encontramos lugares dónde sumergirse en el agua es hacerlo también en el tiempo.

Algunos embalses de nuestro país se han construido en valles dónde había pueblos y las casas continúan bajo el agua, tal como estaban cuándo sus habitantes se vieron obligados a dejarlas. Muchas veces, cuándo baja el nivel del agua, aún se pueden ver en estos pueblos los campanarios asomando y hay muchas leyendas sobre campanas que suenan bajo el agua.

Recorrer las antiguas calles

Lo primero que hay que tener en cuenta es que bucear en un embalse y más si quiere hacerse recorriendo el entramado de un pueblo, requiere de mucha experiencia. Hay que tener muchas horas de inmersión a las espaldas y una buena forma física. Y sobre todo hay que tener paciencia.

La experiencia es fundamental ya que las aguas de los embalses a veces están revueltas y no hay mucha visibilidad. Aquí es dónde entra la paciencia ya que puede ser necesario abortar la inmersión y dejar para otro día la esperada visita.

Y la forma física también tiene importancia ya que al esfuerzo físico que ya de por si conlleva el buceo técnico hay que sumar que las aguas son muy frías y esto causa más cansancio y puede llevar a calambres y en los casos más serios problemas de hipotermia aún cuándo se lleve un neopreno grueso.

Seguridad ante todo

Debemos de informarnos antes de qué podemos esperar de cada lugar, ya que muchos pueblos fueron destruidos antes de inundarse y en otros casos, tras tantos años bajo el agua, a penas queda nada interesante. Ya que vamos a desplazarnos para ver un pueblo sumergido, al menos saber que éste sigue existiendo. Evidentemente jamás se debe de bucear solo, eso cualquier persona lo sabe. Pero cuándo se hace en un pantano o embalse es aconsejable hacerlo en pequeños grupos con un guía que conozca bien el entorno.

Es fácil que haya restos de ramas de árboles, sedales de pesca y otros materiales en los que un buceador pueda engancharse, por lo que no debemos de perder jamás el contacto visual con nuestro compañero. Para ser vistos sin dificultad es imprescindible llevar en el equipo focos o elementos reflectantes que ayuden a nuestra localización en condiciones de poca visibilidad.

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Hovercraft, deslizándose a 23 centímetros del suelo

El hovercraft o aerodeslizador es uno de los vehículos más versátiles de aventura. Fácil de manejar y con capacidad desde una a varias personas hará las delicias de todos.

Debido a que no toca el suelo, puede utilizarse por cualquier superficie, ya sea agua, tierra o nieve. Siendo por ello uno de los vehículos preferidos por los servicios de rescate en mar y montaña.

Su funcionamiento se debe a la fuerza de los chorros de aire contra el suelo que hace que se eleve alrededor de 23 centímetro del suelo. Técnicamente se considera una aeronave, ya que se desliza totalmente por el aire.

Suavidad en el desplazamiento

La experiencia de pasar del agua a tierra sin transiciones es uno de los mayores atractivos de este tipo de vehículos. Los paseos no se verán detenidos por un tener que esquivar una planicie de arena.

En La Coruña podemos disfrutar de paseos en hovercraft en los embalses de Fervenza y en el de Portodemouros. Dos espacios naturales enclavados en parajes verdes y majestuosos que nos ofrecen muchos lugares para descubrir.

Conducirlo nosotros mismos

Además de los típicos paseos con alguien guiando la embarcación, podemos asistir a clases de conducción y así poder alquilarlo para toda la jornada y deslizarnos a nuestro aire por cualquier parte.

Si lo que nos gustan son los deportes de invierno también podemos utilizar un hovercraft para dar largos paseos por los campos nevados. La visión del paisaje nevado deslizándose a nuestro alrededor sin sentir las sacudidas típicas que producen las motonieves hará que disfrutemos doblemente del viaje.

Volando sobre la nieve

Con estos vehículos podremos no sólo pasear por la nieve, sino aprovechar la posibilidad de adentrarnos en lagos sin temor a hundirnos. Además, la facilidad de su conducción les hace muy populares.

El viento en la cara, la magnífica estabilidad, la versatilidad de terreno, todo confluye para que disfrutemos de una estupenda aventura.

Hacia el futuro

Una de las últimas novedades que se están probando en los hovercraft es la implementación de alas. Este nuevo diseño le da la posibilidad de levantarse del suelo unos 60 centímetros y de alcanzar velocidades de más de 100 km/h.

Desde el 2010 se viene trabajando en este tipo de mejoras y poco a poco se van consiguiendo resultados que hacen del hovercraft un vehículo a tener en cuenta para el desplazamiento por terrenos desiguales en los que los vehículos convencionales no se pueden utilizar.

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Deportes de aventura en Nueva Zelanda

Bungy, paracaidismo, espeleología, descenso de barrancos son todas las actividades de aventura que ofrece Nueva Zelanda, con un telón de fondo de paisajes asombrosos.

Bungy

Para muchos visitantes, puenting en Nueva Zelanda se ha convertido casi en un rito de paso.

En la década de 1980, un par de kiwis pequeños, AJ Hackett y Henry van Asch, configuraron la primera operación bungy comercial de Nueva Zelanda, con un salto del histórico desde Puente de Kawarau cerca de Queenstown. Desde entonces, Nueva Zelanda se ha convertido en el hogar de bungy.  

En todo el país se puede saltar de puentes, subidas, viaductos de ferrocarril, plataformas hechas especialmente en el borde de los acantilados, y los techos del estadio.

El Nevis Bungy es el más alto y consiste en una increíble caída de 134 metros. También se puede dar un salto fuera del Auckland Harbour Bridge contra el telón de fondo el hermoso puerto de Waitemata.

Todos los días de la semana los lugareños y los turistas disfrutan de la experiencia de un bungy entre impresionantes paisajes.

Puenting sigue siendo una de las actividades de ocio más populares y reconocidas de Nueva Zelanda.

Paracaidismo

Es una de las actividades de aventura más populares de Nueva Zelanda. No hay nada como el paracaidismo de pura adrenalina y aventura, y no hay lugar como Nueva Zelanda para hacerlo. 

Los magníficos paisajes de este país adquieren una nueva dimensión cuando se está a 12.000 pies en el aire.

Paracaidismo en el lago Wanaka y Queenstown dejará ver a partir de la inmensidad de la Central High país Otago a las montañas nevadas que rodean los lagos como joyas.

En el otro extremo del país, un la bahía de Plenty Rotorua el paracaidismo o vuelo mostrará aguas relucientes y paisajes volcánicos.

Hay muchas operaciones de paracaidismo en toda Nueva Zelanda y todos los saltos en tándem.

Los paracaidistas experimentados guían paso a paso que hacer en el salto y lo que se puede esperar. Si se es un paracaidista es necesario llevar la licencia.

Jet

Barco Jet es adecuado para todas las edades y niveles de condición física y se puede disfrutar durante todo el año.

La lancha fue desarrollado en la década de 1960 por un agricultor de Nueva Zelanda llamado William (Bill) Hamilton, para permitir la navegación de los ríos poco profundos Canterbury.

Sin embargo, los emprendedores neozelandeses pronto se dieron cuenta de su potencial como una actividad de aventura.

En Nueva Zelanda un paseo en barco Jet podrá hacerse pasando por gargantas estrechas, casi rozando las paredes rocosas escarpadas, o casi rozando la superficie de los canales de agua que serpentean a través de los bancos de guijarros de ríos trenzados.

Algunos de los viajes más emocionantes están disponibles cerca de Queenstown y Canterbury.

Otras áreas incluyen la Buller y regiones Makarora en la Isla del Sur y los ríos Rangitaiki, Whanganui y Waikato en la Isla Norte.

Rafting

Los ojos muy abiertos por los rápidos turbulentos, describen el rafting que cubre el espectro completo de aventura.

El interior de las montañas de Nueva Zelanda contiene una gran cantidad de ríos caudalosos que corren por los bosques hasta el mar.

El 1 º grado los ríos ofrecen aguas relativamente tranquilas, mientras que el 5 º grado es considerado como un deporte extremo. Viajes que van desde un par de horas hasta cinco días están dirigidas por guías de rafting calificados que cumplan con los códigos de seguridad. Se proporciona todo el equipo y ropa especial.

El Rafting en los ríos de la Isla del Norte se encuentra principalmente en las zonas de la costa este central de la Bahía de Plenty y la Bahía de Hawke.

En la Isla del Sur, se tiene la oportunidad de probar el rafting en torno a la ciudad turística de Queenstown, Christchurch y en la costa oeste.
Algunas experiencias incluyen un helicóptero combinado y rafting. También puede probar el rafting agua negra a través de cuevas subterráneas.

Espeleología

Waitomo es a menudo la parte superior de la mente cuando se piensa en espeleología, en Nueva Zelanda, sin embargo, hay muchos sitios de espeleología impresionantes de todo el país para explorar.

Los espeleólogos dicen que Nueva Zelanda tiene uno de los sistemas de espeleología más difíciles y espectaculares del mundo, pero incluso espeleólogos por primera vez se puede disfrutar de este paisaje subterráneo.

Las experiencias de espeleologías van desde una deriva de ensueño a través de una gruta luciérnaga a una bulliciosa, cuerda-colgando aventura subterráneo, llena de acción.

En la isla del norte es la zona espeleología más conocida es Waitomo Caves en la región de Waikato.

Hay cuevas que sólo tiene que caminar a través, hay cuevas en las que se puede flotar (lo que se llama agua negro de rafting), y hay cuevas que requieren rappel, escalada y apretando.

Los operadores experimentados aquí saben cómo te conviertes en un espeleólogo en un solo día.

La Isla del Sur tiene varias áreas espeleología Nelson, Fiordland y en la costa oeste. Agujero de Harwood, justo al lado de la carretera principal de Motueka-Takaka en la región de Nelson, es la sima más profunda en el hemisferio sur.

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Buceo. Fotografía subamarina

Definamos antes que nada el buceo: de nuevo recurriremos a la siempre útil, con cuantas reservas queramos, Wikipedia: “El buceo es el acto por medio del cual el ser humano se sumerge en cuerpos de agua, ya sea el mar, un lago, un río, una cantera inundada o una piscina, con el fin de desarrollar una actividad profesional, recreativa, de investigación científica o militar con o sin ayuda de equipos especiales.”

Bien. Traducido y simplificado: sumergirnos en el agua, con sin asistencia técnica por el motivo que sea. Una definición un tanto amplia, ¿no? Vamos a contar un poco la modalidad y el fin de la inmersión: en este caso, la idea es llevarnos las más bellas fotografías en nuestra cámara.

Buceo. Fotografía submarinau

Bajaremos, además, apoyados por un equipo, lo que se conoce por Scuba. EL término es acrónimo, en inglés de self-contained underwater breathing apparatus (aparato de respiración subacuática auto-contenido). Las siglas dejan claro qué es. En todo caso, y por si aún nos quedan dudas, por abreviar diremos “bombona, boquilla y gafas”. Otro día abundaremos en el equipo necesario. Obviamente, nos llevaremos una cámara específica para esta actividad o, en todo caso, adaptada a ella.

Mares, lagos y cuevas

Vamos a hablar de tres lugares donde las fotos son de tal belleza que, salvo que nos neguemos a verlas, podemos acabar llorando de emoción (o, al menos, sonriendo ante el recuerdo que nos hemos llevado).

Empezamos practicando submarinismo, o buceo en el mar. Disponemos de, más o menos una hora de aire comprimido para bajar, fotografiar arrecifes, corales, peces y paisajes inimaginados y subir. O para ver cómo el ser humano está destrozando el planeta, empezando por el fondo marino, según dónde nos sumerjamos.

El buceo no es sólo para el mar

Otra modalidad no muy distinta es la del buceo de altura. En este caso, los paisajes que descubriremos son los de los lagos de montaña. Es sorprendente lo diferentes y parecidos a la vez que pueden llegar a ser mares y lagos. Quien los ha comparado puede dar fe de ello.

Y, como hemos hablado de tres lugares donde sumergirse, nos queda el espeleobuceo, esto es: el que se practica en cuevas y galerías inundadas de minas. Es envidiable llegar a algún lugar que muchos otros no saben siquiera que existe bajo sus pies, con el valor añadido de que los huecos de aire nos proporcionan puntos de contemplación muy curiosos. Eso si: mucho cuidado con la reserva de las bombonas y la posibilidad de perderse.

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Pío… ¡plof!

Morirse debe ser muy parecido a esto… Uno siente como las fuerzas se le escapan por los poros de la piel. Si no sabes qué es una “pájara”, imagínate que eres como un globo y las fuerzas que tienes son el aire que lo infla. En pleno esfuerzo, vas soltando aire, lo que te permite progresar.

Pero llega un momento en el que te sientes completamente vacío de aire. No. Peor aun: es como si te hubieran dado la vuelta y el interior del globo se he hubiera quedado hacia fuera. Llegas a creer que no vas a volver a moverte con normalidad de nuevo, que “el tío del mazo” te ha exprimido las energías para siempre.

Quienes hemos practicado un deporte de resistencia temblamos ante la mera mención de la pájara o, como dirían los ingleses la posibilidad de “chocar contra el muro”. Pero, ¿qué es y por qué sucede esto? Vamos a definir esta situación haciendo uso de la enciclopedia virtual Wikipedia:

Agotamiento de todas las reservas

“Una pájara es una situación en que el rendimiento físico se deteriora bruscamente a causa del agotamiento de las reservas de glucógeno del hígado y los músculos. Se da en deportes de resistencia como el atletismo y el ciclismo. Los casos de fatiga moderada se pueden contrarrestar mediante un pequeño descanso o la toma de bebidas o complementos con alto índice glucémico, como dextrosa, maltodextrina o miel.”

Lo cierto es que la frialdad (más o menos) académica de Wikipedia no alcanza a expresar el mazazo que uno siente cuando le sobreviene una pájara y, en todo caso, el reponer azúcares ayuda, sí, pero no supone una solución inmediata, al menos no al cien por cien.

Prevenir los bajones

Ciertamente, no le deseo tales sensaciones a nadie, de modo que aquí va una receta para prevenirlas y que, por cierto, me servirá de recordatorio por si este verano me decido a salir a hacerme unos cuantos kilómetros:

La preparación para un esfuerzo intenso ha de comenzar dos o tres días antes, aumentando la cantidad de carbohidratos que ingiramos, que nos permitirán optimizar el nivel de glucógeno el día clave. Si el ejercicio es prolongado, consumiremos durante su transcurso bebidas y comidas ricas en carbohidratos.

Finalmente, ante las primeras sensaciones de peligro, reduciremos la intensidad del ejercicio por debajo de las 130 pulsaciones, de modo que se active la ruta de oxidación de los ácidos grasos y se reduzca el agotamiento de las reservas de glucógeno.

Si, con todo, nos sobreviene la pájara, paremos, repongamos azúcares y dejemos el esfuerzo para otro día.

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El sentir de un pájaro

Sentir en algún momento la necesidad de volar, de tener alas para escaparte lejos o simplemente experimentar la sensación de estar por encima de las nubes. Sentir que todo lo que tienes alrededor no es nada, pensar que eres un pájaro y que puedes volar muy alto, el que todo bajo tus pies es invisible para ti y sólo existes tú.

Pensar que sólo tú eres importante y que no existe ningún problema a tu alrededor. Hablar de sentimientos cuando todo lo que te rodea es material. Alguna vez nos hemos querido sentir libres con la necesidad de volar… y cuanto más alto, mejor.

Ahora es más fácil que pensar en todo eso.

El Wingsuits es un traje que con el paso del tiempo se ha ido modificando desde 1930 hasta el día de hoy.  Un traje muy especial que nos permite no sólo volar sino aumentar considerablemente nuestra ascensión variando únicamente nuestro eje.

Para ello, lamentablemente  han tenido que morir desde aquel entonces muchos pioneros que poco a poco han ido limando en cada uno de los aspectos la seguridad del traje para que muchos podamos realizar el sueño de volar.

De locura a deporte

El primer traje fiable se fabricó en 1997 y lo presentó el paracaidista Patrick de Gayardon. Un año después y cuando todo parecía haber ido estupendamente, probando un nuevo modelo que al parecer tenía un defecto en el diseño, falleció.

Tras muchos intentos, otro hombre llamado Begic crearía la primera empresa que fabricaría trajes de Wingsuits bajo el nombre de Birdman Inc, consiguiendo así una modalidad de deporte extremo. 

Salida, vuelo y aterrizaje

La caída puede realizarse desde un avión, un acantilado o una montaña, pero necesariamente se tendrá que disponerse de un paracaídas al final el descenso.

Esta caída está formada básicamente por 3 aspectos:

– La salida.

– El vuelo.

– El aterrizaje.

En este deporte, y con la necesidad de este traje, podremos variar fácilmente la velocidad de bajada, la orientación e incluso la línea de trazada. Con ello, conseguir ser Supermán por un día o volar como si de un ave se tratase es posible. Sólo falta disponer de un traje de estos, tener algo de dinerito para que te instruyan desde alguna de las varias compañías que se dedican a la enseñanza de este tipo de vuelo y a ¡volaaar muy alto!

Espero que os haya gustado este post y quién sabe si algún día, nos veremos por las alturas.

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Patinaje agresivo en España

El patinaje agresivo es una modalidad de patinaje surgida en los años ochenta y que tuvo sus momentos de gloria a lo largo de esa época. Sin embargo eso no quiere decir que actualmente haya caído en desuso, al menos en nuestro país.

Para muestra de lo vivo que sigue este deporte en la península tan solo debes de introducir patinaje agresivo España en cualquier buscador y te sorprenderá la cantidad de resultados que aparecen. También hay gran cantidad de vídeos colgados en los que tanto profesionales como aficionados demuestras su destreza sobre los patines.

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Un regalo… diferente

Tenemos San Valentín a un mes. Si no querías gastarte el dinero, haber seguido sin pareja, ¿quién te mandaba? Y, ya que le vas a hacer un regalo, que al menos sea original, ¿no? Ya está bien de florecitas y bombones. Regálale algo distinto. Regálale una experiencia. Regálale una aventura.

Eso sí: es probable que no vayas a quedar como la persona más original del mundo, al menos si atendemos a un estudio realizado por el portal de deportes de aventura yumping.com. El documento, publicado en la página stilo.es, constata que los españoles prefieren regalar aventura antes que ñoñería. Están de moda, por cierto, las rutas a caballo, pero no son la única opción.

De frío de la nieve al calor del tipi

Una fenomenal idea es regalar una ruta de mushing nocturno culminada con una cena en un tipi. Se trata de una de las opciones que más demanda tiene en los últimos tiempos. El motivo no es otro que la combinación de la aventura montarse en un trineo del que tiran (bellísimos) perros con la relajante experiencia de cenar en un tipi. Por cierto: por si no lo sabias, el tipi es esa tienda de campaña cónica en la que vivían los indios norteamericanos. El regalo sale a 65 € por persona.

Childhood Dream

Otra posibilidad es la que ofrece el puenting. Concretamente, hablamos de un pack para dos personas con alojamiento en cabañas de árboles. La oferta puede disfrutase en Madrid y es la combinación perfecta de adrenalina con el relax de dormir en una casa de película. Os va a resultar inolvidable, y todo al precio de 96 € por persona.

El mundo a lomos de un caballo

Hablábamos, hace unos párrafos, de las rutas a caballo. Y levamos dos hablando de combinar aventura y descanso, de modo que en estos otros dos vamos a combinar la equitación con un spa y el alojamiento.

En ese caso, la idea nos llega desde Ávila, por cuya geografía vamos a cabalgar durante dos jornadas para relajarnos al terminar en un spa y dormir en una suntuosa Posada Real. Los 240 euros por persona de este fin de semana incluyen también comida, cena y desayuno.

Por supuesto, la gama de ofertas es amplísima, de modo que muy pocos van a ser capaces de estudiarla y quedarse indiferentes: paseos en globo, paracaidismo, conducción de un Ferrari… Al final, en esto del deporte de aventura en pareja, sois vosotros quienes ponéis el límite.

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Turismo activo para tus vacaciones

Si quieres que tu período de vacaciones resulte inolvidable gracias a experiencias únicas y al contacto directo con la naturaleza apuesta por deportes de aventura.

Son muchas las opciones que encontrarás adaptadas a la montaña o a la costa, pero si es la primera vez que los practicas es muy recomendable optar por el barranquismo, una actividad apta para aficionados y personas sin experiencia que desprenderá la curiosidad en todas ellas.

Se trata de una opción muy dinámica en la que se combinan senderismo, travesías subterráneas, rápeles y toboganes.

Se necesita un equipamiento especializado, que las propias empresas especializadas facilitan, teniendo que prestar especial atención a las medidas de seguridad para evitar situaciones de riesgo.

Sin duda es un contacto directo con el entorno, con el río, sus rocas, los caminos de tierra… La adrenalina se dispara en cada momento, en especial cuando el cuerpo participa de un tobogán natural formado por las rocas de los ríos y la sensación que causa en el descenso.

 Asturias, el entorno ideal para el barranquismo

Son muchos los lugares donde se puede practicar este deporte de aventura, pero sin duda alguna, una de las zonas mejor adaptadas, de forma natural, es en el Cuenón de Pruneda (Asturias), un entorno sin igual de un kilómetro de distancia compuesto por un generoso desnivel y de zonas subterráneas únicas y muy particulares a las que se puede acceder en el trascurso de la actividad.

El período íntegro de ejecución de la actividad es de una media de tres horas, no obstante el ritmo del grupo se adapta a las distintas necesidades de los usuarios.  

Alojamiento y todo lo necesario para el desarrollo de la actividad deportiva:

Si acudes a Asturias a practicar el barranquismo no tendrás que preocuparte por nada, ni por el material y las medidas de seguridad necesarias para desarrollarlo, ni por el propio alojamiento, pues las ofertas que encontrarás en las empresas especializadas son integrales para poder desconectar del estrés propio del día a día.

Con una situación próxima a Cangas de Onís  podrás conocer uno de los epicentros turísticos de la zona, con numerosos lugares de atractivo por su arquitectura, historia y por la calidez de sus habitantes.

Si tienes ganas de vivir nuevas experiencias es tu opción ideal, convence a tus amigos y familiares y consigue que vuestra adrenalina se dispare.

Descensos, paseos y numerosas grutas subterráneas os están esperando.

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Tirolesa para todos

Pocas cosas golpean surcando el aire en un cable sobre los bosques ricos, ríos burbujeantes y fauna nativa. Con la adrenalina mientras se desliza por encima de paisajes impresionantes, difícilmente va a preocuparse por lo lejos que se está de la tierra.

La tirolesa

El concepto de tirolesa – que hoy es todo un emocionante viaje de aventura – fue en realidad concebida por necesidad. El transporte de combustible por gravedad mediante cables y poleas roscadas entre dos puntos fue creado por los trabajadores y residentes que necesitaban para transportar rápidamente a las personas y suministros a través de cañones, ríos y otras zonas intransitables en las regiones remotas de China, la selva tropical de CostaRica, y el australiano Outback.

La tirolesa se está convirtiendo rápidamente en una de las actividades de más rápido crecimiento en turismo de aventura. Su pico de popularidad puede atribuirse a Costa Rica a mediados de la década de 1990.

También conocido como zorro volador, foefie diapositivas, tirolina, pista aérea, o de la cuerdaaérea.

Hoy en día, puede encontrar en todo el mundo, los tours de tirolesa. Hay más de 700 cursos de tirolesa en todo el mundo.

 

Los mejores lugares

Aquí, mostramos 10 tours tirolesa y cursos en una variedad de ubicaciones y niveles de intensidad:

  1. Nicaragua: Ideal para aquellos que quieran una vista explosiva del volcán Mombacho. Se extiende entre 17 plataformas.

  • California: El Wild Animal Park de San Diego Zoo es la tirolesa más larga de los EE.UU. continental. Desde esta tirolesa  puede observarse los animales exóticos del parque, así como el Valle de San Pasqual.

  • Lago Grande, New Hampshire y Florida: Son perfectos para una aventura de tirolesa en familia, porque están diseñados para que los clientes pueden elegir a sus niveles de desafío personal.

  • Montaña Mística, Jamaica: Cubre más de 100 hectáreas y más de 700 metros sobre el nivel del mar. Se funde con un ecosistema diverso de fuentes naturales, follaje tropical, árboles nativos y una gran variedad de especies de aves coloridas.

  • La aventura con un exclusivo recorrido aéreo de Jamaica a través de exuberantes bosques tropicales, un viaje telesilla sobre el campo, una aventura en tirolesa a través de copas de los árboles.

    Aquí se verá una cultura de la isla y el centro de la herencia, así como restaurantes cima de la montaña y tiendas.

    1. Monteverde, Costa Rica: situado en el Bosque Nuboso de Monteverde en Costa Rica. La vida silvestre en Monteverde incluye el jaguar, el ocelote, el tapir de Baird, tres Pájaro Campana, pájaro sombrilla y más.

    2. Virginia Occidental: Se ubica al sur de Virginia Occidental y el recorrido de una milla de largo es el primero de clase mundial tirolesa. Se encuentra en un terreno que es el hogar de venados de cola blanca y oso negro, así como muchas otras especies de animales y flora naturales.

    3. Alaska: La tirolesa se ubica el Bosque Nacional de Tongass en Juneau, Alaska, en la selva tropical y la expedición de tirolesa.

    4. Columbia Británica: Se conocerá el valle de la antigua selva que divide las montañas Whistler y Blackcomb. Es una de las tirolesas más altas y largas de todas. La cremallera tienen hasta 2,000 pies de largo y 200 pies por encima del suelo de los bosques que alcanzan velocidades de 80 kilómetros por hora.

    5. St. Cloud, Florida: Escapar lejos de las multitudes de los parques temáticos de Orlando a experimentar una experiencia de tirolesa en Florida.

    Este tour dura 2,5 horas y se eleva 55 metros sobre el suelo encima de los arroyos naturales, humedales y un bosque de cipreses antiguos. La aventura comienza con una caminata a lo largo de un tramo escénica del rastro Florida, uno de los ocho senderos nacionales en los EE.UU.

    Aquí se volará a través de los bosques de pinos y pantanos, hogar de más de la fauna nativa de la Florida, incluyendo caimanes, osos negros, venados de cola blanca y la pantera de Florida, en peligro de extinción.

    1. Parque Nacional Rocky, Colorado: Desde aquí se pueden ver los picos nevados de las majestuosas Montañas Rocosas, una zona ribereña (humedales) y Wind River por debajo.

    También está rodeado de muchos poderosos pinos. Siempre existe la posibilidad de ver alces, ciervos, zorros y otros animales de la montaña rocosa, estando en la tirolesa.

    Esta tirolesa tiene una plataforma de inicio 20 pies en el aire. Pero se pueden llegar a una altura máxima de 35 metros y cremallera a 30 mph más de 800 metros de ancho. La cremallera está disponible para adultos y niños mayores de 12 años.

    Diversión para tod@s