Deportes de Aventura

Una aventura de altos vuelos

En Castellón, en el aeródromo que hay cerca de la playa. Un día soleado. Disfrutando de un día tranquilo.

Recuerdo que tocaron las 11:00 de la mañana. Estaba bañándome y vi un avión que en cuestión de minutos alzó el vuelo. Pensaba que sería para salto de paracaidistas que de normal realizan varios saltos a lo largo de la semana. Parecía algo normal. Parte de la rutina de cada una de las personas que frecuentábamos esa playa.

Tras un ascenso de 37 minutos que me tomé la molestia de calcular, dejó de ascender seguramente  porque ya habrían alcanzado la altitud correcta para realizar el salto con seguridad.

Manchas de color en el aire

Todo parecía rutinario. Algo normal, cuando de repente al cabo del quinto paracaidista que saltó hizo algo visiblemente, desde aquí bajo, diferente. Empezaron a caer pequeñas manchas de color. Lógicamente eran los paracaidistas saltando todos unos detrás de otros.  Cada uno de ellos llevaba un color distinto y muy llamativo.

Con el quinto, a medida que iba descendiendo, iba creciendo la expectación de la gente que deambulaba por la zona hacia ellos. Para sorpresa de los admiradores, empezaron a hacer formas como una estrella, un círculo y varias figuras en el aire. Otros, empezaron a hacer una especie de baile: giros, piruetas y otras maniobras dignas de admirar.

Tocando tierra… y remontando el vuelo

Atónito, poco después procedieron al aterrizaje todos los asistentes del vuelo. Se coge algo de carrerilla al tocar tierra y una vez llegan a tocar tierra, recogen el paracaídas para evitar que se les vuelva a hinchar por el aire.

Volviendo la mirada hacia el suelo escuché un motor con sonido de avispa al arrancar.

Tal fue mi asombro, que vi a un señor con un motor en la espalda y una hélice grande junto con un paracaídas desplegado e hinchado por el flujo de aire del motor. También, colgaba una especie de ciclomotor.

Un paseo por las nubes

Empezó a correr y a su vez aceleró el motor. En pocos minutos el señor paracaidista comenzó a elevarse como si de una aeronave se tratase. Parecía ir en bicicleta, con una pequeña diferencia: no por tierra sino por aire.

Fue la guinda del pastel para la expectación de ese día tan concurrido. Paseaba por el aire, se  desplazaba por encima del mar a su antojo como si se tratase de un paseo en plena avenida.

Las delicias de caminar por el aire

Subía y bajaba, todo ello gracias al empuje del motor que llevaba  en la espalda: el parapente a motor. Hay que ser precavido ya que el peso del motor se añade al conjunto del saltador.

Y bien, espero que hayáis podido disfrutar al igual que yo de esta magnífica experiencia que tuve cerca del aeródromo de Castellón. A ver si para el verano que viene reúno algo de dinerito, me animo y soy yo el que se arma de valor para montarse en uno de ellos. Animaros, no os dejará indiferentes.

Roller Derby, patinaje de contacto

He de reconocer que no sabía nada de este deporte femenino de contacto sobre ruedas. Pero conforme empecé a investigar lo primero que pensé fue “pero si con lo pato que soy, he estado haciendo esto durante toda mi vida en las pistas”. Y es que este deporte consiste en eso. Una pista cerrada de patinaje en la que tienes que molestar, cortar en camino, provocar caídas y una avalancha humana gracias a tu bloqueo.

Hoy en día practicado por mujeres, las cuales ven reflejado su carácter feminista y luchador en esta forma de “lucha sobre ruedas”.

Chicago reinventa el patinaje sobre ruedas

Y es que el termino Roller Derby nació allá por el 1922, en el Chicago Tribute. Una carrera en patines de varios días. Los continuos piques entre los participantes provocaban el contacto físico entre ellos. Y ahí nació esta forma de competir, de lo fluido del patinaje a lo más rudo y salvaje de la competición deportiva.

Aunque se siguió haciendo esta vertiente del patinaje, no fue hasta el 2004, cuando un numeroso conjunto de seguidoras se reunieron para hacer una normativa para este deporte y realizo una liga femenina. La hoy conocida Women´s Flat Track Derby Association (WFTDA). Que determina y coordina las normas y la liga.

Siguiendo las reglas del juego

Un deporte de contacto un tanto agresivo, donde se golpea en serio. Aunque es bastante seguro, ya que se utiliza bastantes protecciones (rodilleras, coderas, cascos, protecciones para manos-muñecas y hasta un protector dental). Además las reglas prohíben golpearse intencionadamente, los codazos, cabezazos, empujarse o hacer tropezar al jugador contrario.

La forma de jugar es la siguiente. Cada equipo evita a 5 jugadores a la pista, reconocidos por señales en sus cascos:

Tres bloqueadoras o defensas – Cascos sin ninguna señal

Una pivote, línea de defensa – Cascos con cubierta rayada

Una anotadora – Casco con cubierta adornada con dos estrellas, cada una en un lateral.

Empieza el juego con pivotes y bloqueadoras de ambos equipos formando un solo paquete: Pivotes se alinean al lado uno de los otros, detrás una capa de cuatro bloqueadoras y después las dos anotadoras.

El árbitro pita comenzando el juego y el pelotón se pone en marcha en la pista ovalada. De izquierda a derecha se entremezclan jugadoras. Un verdadero atasco que las anotadoras deben sortear y superar hasta llegar a adelantarlo durante 2 segundos.

Cada partido consiste en dos periodos de 30 minutos. Con 15 atascos cada uno de 2 minutos de duración aproximadamente.

Se penaliza a las patinadoras que bloquean de forma ilegal, golpean o su comportamiento es inadecuado. Llegando a la expulsión de la jugadora.

El roller Derby es una filosofía de la lucha de la mujer sobre ruedas en el siglo XXI.

Practica la Espeleología

La práctica de este deporte requiere cierta preparación física y el conocimiento de técnicas de escalada, pero es aún más importante si cabe la preparación mental. El aislamiento en un entorno donde se pierden las referencias tanto temporales como espaciales y la certeza de estar en ocasiones muy lejos de la salida afectan psíquicamente si no se está preparado para ello.

El mundo subterráneo puede ser fantástico o terrible según la preparación o predisposición del visitante.

Este deporte nunca se practica de forma individual, yendo más allá ni para solo dos personas. Generalmente se requiere de un grupo de al menos cuatro o más personas.

En una exploración compleja, la autosuficiencia y el espíritu de equipo son fundamentales.

Como es un deporte que afortunadamente está tomando cierto auge existen asociaciones, locales, regionales, nacionales e internacionales en muchas partes del mundo, para ponerse en contacto, iniciar y agarrarle el gusto a este deporte.

Por ejemplo, los espeleólogos españoles se agrupan en la Federación Española de Espeleología que engloba a 15 federaciones territoriales, entre ellas la Andaluza, que comprenden más de 250 grupos y unos 5.000 federados.

Estos grupos organizan cursos de varios niveles con la colaboración de las Escuelas de Espeleología que dependen de las Federaciones y mantienen equipos de rescate para casos de accidente.

Como actividad científica, atrae la atención de geólogos, biólogos, arqueólogos y muchos otros que ven en las cavidades subterráneas un entorno adecuado para la investigación.

 

10 Consejos Prácticos para estar Seguro

Como ya ya dijimos, la práctica de la espeleología como deporte, lo que se conoce como hacer una ruta, no es una expedición ligera ya que se requiere de cierta condición física, de equipo especializado y sobre todo del respeto de ciertas normas de seguridad.  ¡Por esta razón, antes de practicar espeleología lee estos 10 consejos prácticos para estar bien preparado para vivir una espectacular aventura en forma segura!

1- Estar Sano y en buena forma: Como en cualquier otro deporte, y más en los de alto riesgo, antes de planear una expedición en espeleología, asegúrate de que te encuentras en buena condición física. No bebas alcohol ni consumas drogas por lo menos 24 horas antes del día de la excursión.

2- Nunca vayas solo: Para hacer una ruta en espeleología se recomienda un grupo de un mínimo de 4 personas, entre las cuales debe de haber 1 persona experimentada  o certificada en exploración de cuevas y otra en primeros auxilios, entre más preparado esté el grupo en este aspecto más segura tu aventura.

3- Avisa tu destino: Antes de realizar una de estas rutas, notifica siempre tu destino. Informa a una persona de confianza la cueva a dónde vas a ir, la hora de salida y la duración prevista de la excursión, las personas que componen el grupo también.

4- Verifica el equipo: Antes de salir es de suma importancia cerciorarse de que el equipo esté completo y de que todo el material se encuentre en perfectas condiciones.  Tu equipo personal debe incluir lo siguiente:

Zapatos cerrados como botas de montaña de uso rudo

 Casco ajustable

 Chaleco salvavidas

 3- fuentes de luz con como mínimo 24 horas de batería (de preferencia resistentes al agua)

 Mochila con agua, alimentos no perecederos

 Funda plástica para tratar casos de hipotermia

 Silbato de emergencia

Por grupo debe de incluir:

 Botiquín de primeros auxilios

Mapas de la zona y brújula para la orientación

 Equipo de escalada y rappel

5- Estudia la zona: Antes de salir asegúrate de estar bien informado y obtén los mapas topográficos adecuados para conocer la ruta de antemano y durante la actividad. Pedir los permisos que se requieren para la visita de ciertos lugares. Avisar a las autoridades si así esta establecido. Realiza un estudio previo sobre el ambiente de las cuevas  e infórmate sobre las previsiones meteorológicas para estar seguro de evitar tormentas y riesgos de crecidas.

6- Trabajo en Equipo: Procura ser un miembro del grupo y no optes por el individualismo. Hacer una ruta de espeleología consiste en vivir una aventura juntos como grupo. Es de suma importancia que se respeten y acepten las direcciones del guía o líder del grupo (quién siempre será la persona más experimentada). Si hay algún problema durante la ruta es una sabia decisión de abortar la excursión. Si tu guía llegase a decidir una retirada, acéptala y retírate con el grupo. Nunca te separes de él, ya que el grupo es tu diversión y supervivencia. Respeta el grupo y auxilia a tus compañeros si es que lo necesitan.

7- Cuidado con tus pasos: En una aventura de espeleología será necesario que adoptes diferentes acciones como gatear, escalar, rapelear, nadar, etc… Te recomendamos haber practicado estas actividades previamente a la excursión y nunca subestimar la cavidad que estés explorando. Sé especialmente precavido si debes correr o saltar ya que en la oscuridad siempre se descubren sorpresas que pueden ser peligrosas.

8- Respeta la cueva: Hay un viejo adagio en este deporte: “No dejes más que tu huella, no tomesnada más que imágenes” Te recordamos que es un delito dañar, rayar, sacar, marcar o modificar de cualquier manera el interior de la gruta. No está permitido transportar o remover ningún material natural ni arqueológico ni floral o fáunico de una cavidad subterránea.

9- Escucha tu cuerpo: Nunca des por alto algún malestar de tipo físico. El ambiente dentro de las cuevas y la falta de oxigeno pueden afectar nuestro cuerpo y son datos que ejercen un efecto distinto en cada persona. Por esta razón es de suma importancia que le comuniques a tus compañeros y al guía si sientes cualquier tipo de molestia. Acuérdate: si tú te pones en riesgo, pones en riesgo a tus compañeros.

10- Emergencia: En el caso de que alguno del grupo sufra de un accidente o que se agoten sus fuentes de luz, procura encontrar un lugar seguro y protégete de la hipotermia junto con tus compañeros. Utilicen el silbato de emergencia en intervalos regulares y no te muevas del sitio mientras otros regresan con el rescate.

¡Ahora sí estás preparado para salir de excursión y divertirte en grande con la espeleología! Procura cumplir con todos los requisitos nombrados al principio de la lista y no olvides los consejos que podrán servirte en el momento. ¡Que tengas una excelente aventura!

La ruta de senderismo Flor del Almendro, un éxito

La concejalía de Turismo, Deportes, Juventud y Cultura del Ayuntamiento de Albox, Aventura T- En Los Vélez, y la Asociación Cultural Somos Albojenses han organizado conjuntamente la ruta de senderismo “Flor del Almendro”, que ha contado con la colaboración de los clubes deportivos de Albox (Almería), Alto Almanzora y Desamparados.

El interés que había despertado la actividad se comprobaba en las más de cien personas inscritas, 120, para los amantes del dato exacto, que recorrían a pie los 12,5 kilómetros del trazado en, más o menos tres horas y media.

Sobre las nueve de la mañana, los participantes se encontraban en la Plaza de Albox y, acto seguido, más o menos a las nueve y media, se acercaban sus coches al punto de partida de la ruta, la Rambla de Los Tenas.

Rodeados de almendros en flor

Todo el recorrido hace honor a su nombre y transcurre entre almendros florecidos de muchos tipos y variedades: Guara –la más abundante-, Garrigues, Desmayo y Marcona, entre otras más o menos propias de la zona.

En cuanto a los senderistas, éstos provenían de muy diversos puntos del sudeste de la Península, tales como Cartagena, Vera, Cuevas del Almanzora, Almería, Los Gallardos, Oria, Huércal Overa, Cúllar, el Poniente almeriense o, cómo no del propio Albox, entre otros pueblos y comarcas.

Unas vistas espectaculares

A lo largo del recorrido, los participantes tuvieron ocasión de contemplar la Sierra del Madroño, con su espectacular pinar en la cara Norte la fuente de prístinas aguas que de esa ladera brota.

A mitad del recorrido, lo caminantes hicieron un alto para desayunar en el cerro de la Atalaya, contemplado las vistas de un valle que emborracha de belleza y corta la respiración. Desde donde se detuvieron los excursionistas, podía verse, la Sierra de Los Filabres con la Tetica de Bacares, la Sierra de Baza, Sierra Nevada y la Sierra de las Estancias con la Sierra del Saliente y el Santuario que lleva su mismo nombre. Todo ellos con cuatro mil hectáreas de almendros de por medio.

Productos típicos de la zona

A lo largo del desayuno pudieron saborearse productos típicos de la zona, elaborados con almendras, como es el caso de las tortas los mantecados, sin olvidar el vino del país y unas almendras mollares, para grado de algunos y feliz descubrimiento de otros.

Con las fuerzas repuestas, se reemprendía la marcha por la Rambla de Las Tenas y la Rambla de la Cabañica-Piruleros, girando hacia la Rambla de las Tenas otra vez y llegando a punto de partida.

Tras la caminata, quienes así lo quisieron pudieron disfrutar de una comida en un restaurante local para celebrar el descubrimiento de una ruta a través de la que, según la organización, “al igual que el Valle del Jerte es conocido en toda la geografía española por la flor del cerezo, se pretende que la Sierra de las Estancias sea conocida como el Valle de la Flor del Almendro”.

Bucear en aguas heladas

El buceo en aguas heladas o incluso bajo capas de hielo es un deporte apasionante pero tan solo apto para aquellos buceadores más expertos que tienen a sus espaldas un amplio historial de inmersiones y que están acostumbrados a plantar cara a todo tipo de situaciones bajo el agua sin perder la calma.

Se trata de un buceo técnico en el que hay que extremar las medidas de seguridad y contar con equipos especiales para evitar llevarse un disgusto entre las capas de hielo o en aguas a temperaturas demasiado bajas.

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Recorrer pueblos fantasmas bajo el agua

Uno de los aspectos más desconocidos del buceo es el llamado “buceo de interior”, es decir, ese que no se realiza en el mar, sino en zonas de interior, principalmente en pantanos. En principio bucear en un pantano puede parecer aburrido, no hay una gran fauna ni flora y a veces ni siquiera la correcta visibilidad para disfrutar el paseo. Pero de vez en cuando encontramos lugares dónde sumergirse en el agua es hacerlo también en el tiempo.

Algunos embalses de nuestro país se han construido en valles dónde había pueblos y las casas continúan bajo el agua, tal como estaban cuándo sus habitantes se vieron obligados a dejarlas. Muchas veces, cuándo baja el nivel del agua, aún se pueden ver en estos pueblos los campanarios asomando y hay muchas leyendas sobre campanas que suenan bajo el agua.

Recorrer las antiguas calles

Lo primero que hay que tener en cuenta es que bucear en un embalse y más si quiere hacerse recorriendo el entramado de un pueblo, requiere de mucha experiencia. Hay que tener muchas horas de inmersión a las espaldas y una buena forma física. Y sobre todo hay que tener paciencia.

La experiencia es fundamental ya que las aguas de los embalses a veces están revueltas y no hay mucha visibilidad. Aquí es dónde entra la paciencia ya que puede ser necesario abortar la inmersión y dejar para otro día la esperada visita.

Y la forma física también tiene importancia ya que al esfuerzo físico que ya de por si conlleva el buceo técnico hay que sumar que las aguas son muy frías y esto causa más cansancio y puede llevar a calambres y en los casos más serios problemas de hipotermia aún cuándo se lleve un neopreno grueso.

Seguridad ante todo

Debemos de informarnos antes de qué podemos esperar de cada lugar, ya que muchos pueblos fueron destruidos antes de inundarse y en otros casos, tras tantos años bajo el agua, a penas queda nada interesante. Ya que vamos a desplazarnos para ver un pueblo sumergido, al menos saber que éste sigue existiendo. Evidentemente jamás se debe de bucear solo, eso cualquier persona lo sabe. Pero cuándo se hace en un pantano o embalse es aconsejable hacerlo en pequeños grupos con un guía que conozca bien el entorno.

Es fácil que haya restos de ramas de árboles, sedales de pesca y otros materiales en los que un buceador pueda engancharse, por lo que no debemos de perder jamás el contacto visual con nuestro compañero. Para ser vistos sin dificultad es imprescindible llevar en el equipo focos o elementos reflectantes que ayuden a nuestra localización en condiciones de poca visibilidad.

Hovercraft, deslizándose a 23 centímetros del suelo

El hovercraft o aerodeslizador es uno de los vehículos más versátiles de aventura. Fácil de manejar y con capacidad desde una a varias personas hará las delicias de todos.

Debido a que no toca el suelo, puede utilizarse por cualquier superficie, ya sea agua, tierra o nieve. Siendo por ello uno de los vehículos preferidos por los servicios de rescate en mar y montaña.

Su funcionamiento se debe a la fuerza de los chorros de aire contra el suelo que hace que se eleve alrededor de 23 centímetro del suelo. Técnicamente se considera una aeronave, ya que se desliza totalmente por el aire.

Suavidad en el desplazamiento

La experiencia de pasar del agua a tierra sin transiciones es uno de los mayores atractivos de este tipo de vehículos. Los paseos no se verán detenidos por un tener que esquivar una planicie de arena.

En La Coruña podemos disfrutar de paseos en hovercraft en los embalses de Fervenza y en el de Portodemouros. Dos espacios naturales enclavados en parajes verdes y majestuosos que nos ofrecen muchos lugares para descubrir.

Conducirlo nosotros mismos

Además de los típicos paseos con alguien guiando la embarcación, podemos asistir a clases de conducción y así poder alquilarlo para toda la jornada y deslizarnos a nuestro aire por cualquier parte.

Si lo que nos gustan son los deportes de invierno también podemos utilizar un hovercraft para dar largos paseos por los campos nevados. La visión del paisaje nevado deslizándose a nuestro alrededor sin sentir las sacudidas típicas que producen las motonieves hará que disfrutemos doblemente del viaje.

Volando sobre la nieve

Con estos vehículos podremos no sólo pasear por la nieve, sino aprovechar la posibilidad de adentrarnos en lagos sin temor a hundirnos. Además, la facilidad de su conducción les hace muy populares.

El viento en la cara, la magnífica estabilidad, la versatilidad de terreno, todo confluye para que disfrutemos de una estupenda aventura.

Hacia el futuro

Una de las últimas novedades que se están probando en los hovercraft es la implementación de alas. Este nuevo diseño le da la posibilidad de levantarse del suelo unos 60 centímetros y de alcanzar velocidades de más de 100 km/h.

Desde el 2010 se viene trabajando en este tipo de mejoras y poco a poco se van consiguiendo resultados que hacen del hovercraft un vehículo a tener en cuenta para el desplazamiento por terrenos desiguales en los que los vehículos convencionales no se pueden utilizar.

Deportes de aventura en Nueva Zelanda

Bungy, paracaidismo, espeleología, descenso de barrancos son todas las actividades de aventura que ofrece Nueva Zelanda, con un telón de fondo de paisajes asombrosos.

Bungy

Para muchos visitantes, puenting en Nueva Zelanda se ha convertido casi en un rito de paso.

En la década de 1980, un par de kiwis pequeños, AJ Hackett y Henry van Asch, configuraron la primera operación bungy comercial de Nueva Zelanda, con un salto del histórico desde Puente de Kawarau cerca de Queenstown. Desde entonces, Nueva Zelanda se ha convertido en el hogar de bungy.  

En todo el país se puede saltar de puentes, subidas, viaductos de ferrocarril, plataformas hechas especialmente en el borde de los acantilados, y los techos del estadio.

El Nevis Bungy es el más alto y consiste en una increíble caída de 134 metros. También se puede dar un salto fuera del Auckland Harbour Bridge contra el telón de fondo el hermoso puerto de Waitemata.

Todos los días de la semana los lugareños y los turistas disfrutan de la experiencia de un bungy entre impresionantes paisajes.

Puenting sigue siendo una de las actividades de ocio más populares y reconocidas de Nueva Zelanda.

Paracaidismo

Es una de las actividades de aventura más populares de Nueva Zelanda. No hay nada como el paracaidismo de pura adrenalina y aventura, y no hay lugar como Nueva Zelanda para hacerlo. 

Los magníficos paisajes de este país adquieren una nueva dimensión cuando se está a 12.000 pies en el aire.

Paracaidismo en el lago Wanaka y Queenstown dejará ver a partir de la inmensidad de la Central High país Otago a las montañas nevadas que rodean los lagos como joyas.

En el otro extremo del país, un la bahía de Plenty Rotorua el paracaidismo o vuelo mostrará aguas relucientes y paisajes volcánicos.

Hay muchas operaciones de paracaidismo en toda Nueva Zelanda y todos los saltos en tándem.

Los paracaidistas experimentados guían paso a paso que hacer en el salto y lo que se puede esperar. Si se es un paracaidista es necesario llevar la licencia.

Jet

Barco Jet es adecuado para todas las edades y niveles de condición física y se puede disfrutar durante todo el año.

La lancha fue desarrollado en la década de 1960 por un agricultor de Nueva Zelanda llamado William (Bill) Hamilton, para permitir la navegación de los ríos poco profundos Canterbury.

Sin embargo, los emprendedores neozelandeses pronto se dieron cuenta de su potencial como una actividad de aventura.

En Nueva Zelanda un paseo en barco Jet podrá hacerse pasando por gargantas estrechas, casi rozando las paredes rocosas escarpadas, o casi rozando la superficie de los canales de agua que serpentean a través de los bancos de guijarros de ríos trenzados.

Algunos de los viajes más emocionantes están disponibles cerca de Queenstown y Canterbury.

Otras áreas incluyen la Buller y regiones Makarora en la Isla del Sur y los ríos Rangitaiki, Whanganui y Waikato en la Isla Norte.

Rafting

Los ojos muy abiertos por los rápidos turbulentos, describen el rafting que cubre el espectro completo de aventura.

El interior de las montañas de Nueva Zelanda contiene una gran cantidad de ríos caudalosos que corren por los bosques hasta el mar.

El 1 º grado los ríos ofrecen aguas relativamente tranquilas, mientras que el 5 º grado es considerado como un deporte extremo. Viajes que van desde un par de horas hasta cinco días están dirigidas por guías de rafting calificados que cumplan con los códigos de seguridad. Se proporciona todo el equipo y ropa especial.

El Rafting en los ríos de la Isla del Norte se encuentra principalmente en las zonas de la costa este central de la Bahía de Plenty y la Bahía de Hawke.

En la Isla del Sur, se tiene la oportunidad de probar el rafting en torno a la ciudad turística de Queenstown, Christchurch y en la costa oeste.
Algunas experiencias incluyen un helicóptero combinado y rafting. También puede probar el rafting agua negra a través de cuevas subterráneas.

Espeleología

Waitomo es a menudo la parte superior de la mente cuando se piensa en espeleología, en Nueva Zelanda, sin embargo, hay muchos sitios de espeleología impresionantes de todo el país para explorar.

Los espeleólogos dicen que Nueva Zelanda tiene uno de los sistemas de espeleología más difíciles y espectaculares del mundo, pero incluso espeleólogos por primera vez se puede disfrutar de este paisaje subterráneo.

Las experiencias de espeleologías van desde una deriva de ensueño a través de una gruta luciérnaga a una bulliciosa, cuerda-colgando aventura subterráneo, llena de acción.

En la isla del norte es la zona espeleología más conocida es Waitomo Caves en la región de Waikato.

Hay cuevas que sólo tiene que caminar a través, hay cuevas en las que se puede flotar (lo que se llama agua negro de rafting), y hay cuevas que requieren rappel, escalada y apretando.

Los operadores experimentados aquí saben cómo te conviertes en un espeleólogo en un solo día.

La Isla del Sur tiene varias áreas espeleología Nelson, Fiordland y en la costa oeste. Agujero de Harwood, justo al lado de la carretera principal de Motueka-Takaka en la región de Nelson, es la sima más profunda en el hemisferio sur.

Buggy Rollin, patinar con todo el cuerpo

Hasta hace relativamente poco esta actividad era prácticamente desconocida para la mayoría de la gente; pero el buggy rollin está empezando a practicarse en todo el planeta. Esta modalidad (por llamarlo de alguna manera) de patinaje fue inventada por Jean- Yves Blondeau, un francés más conocido por el nombre de Rollerman (es decir, hombre rodante).

Este estudiante de Diseño Industrial en París y muy muy amante del patinaje trazó esta idea en 1995 como su proyecto de graduación. Lo que hizo Jean –Yves fue crear un traje con 31 ruedas de patín. La meta era poder deslizarse en cualquier postura y sobre cualquier parte del cuerpo.

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Buceo. Fotografía subamarina

Definamos antes que nada el buceo: de nuevo recurriremos a la siempre útil, con cuantas reservas queramos, Wikipedia: “El buceo es el acto por medio del cual el ser humano se sumerge en cuerpos de agua, ya sea el mar, un lago, un río, una cantera inundada o una piscina, con el fin de desarrollar una actividad profesional, recreativa, de investigación científica o militar con o sin ayuda de equipos especiales.”

Bien. Traducido y simplificado: sumergirnos en el agua, con sin asistencia técnica por el motivo que sea. Una definición un tanto amplia, ¿no? Vamos a contar un poco la modalidad y el fin de la inmersión: en este caso, la idea es llevarnos las más bellas fotografías en nuestra cámara.

Buceo. Fotografía submarinau

Bajaremos, además, apoyados por un equipo, lo que se conoce por Scuba. EL término es acrónimo, en inglés de self-contained underwater breathing apparatus (aparato de respiración subacuática auto-contenido). Las siglas dejan claro qué es. En todo caso, y por si aún nos quedan dudas, por abreviar diremos “bombona, boquilla y gafas”. Otro día abundaremos en el equipo necesario. Obviamente, nos llevaremos una cámara específica para esta actividad o, en todo caso, adaptada a ella.

Mares, lagos y cuevas

Vamos a hablar de tres lugares donde las fotos son de tal belleza que, salvo que nos neguemos a verlas, podemos acabar llorando de emoción (o, al menos, sonriendo ante el recuerdo que nos hemos llevado).

Empezamos practicando submarinismo, o buceo en el mar. Disponemos de, más o menos una hora de aire comprimido para bajar, fotografiar arrecifes, corales, peces y paisajes inimaginados y subir. O para ver cómo el ser humano está destrozando el planeta, empezando por el fondo marino, según dónde nos sumerjamos.

El buceo no es sólo para el mar

Otra modalidad no muy distinta es la del buceo de altura. En este caso, los paisajes que descubriremos son los de los lagos de montaña. Es sorprendente lo diferentes y parecidos a la vez que pueden llegar a ser mares y lagos. Quien los ha comparado puede dar fe de ello.

Y, como hemos hablado de tres lugares donde sumergirse, nos queda el espeleobuceo, esto es: el que se practica en cuevas y galerías inundadas de minas. Es envidiable llegar a algún lugar que muchos otros no saben siquiera que existe bajo sus pies, con el valor añadido de que los huecos de aire nos proporcionan puntos de contemplación muy curiosos. Eso si: mucho cuidado con la reserva de las bombonas y la posibilidad de perderse.