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Cuando no se puede parar de correr

Un día, un hombre normal y corriente salió a correr. No era algo raro en él, lo hacía con frecuencia. No le gustaban las pistas, así que hacía monte a través y cross de montaña. Por lo que sea, ese día empezó a correr y, sintiéndose cómodo, decidió seguir un poco más. Y siguió corriendo, y corriendo, hasta que, cuando se dio cuenta, llevaba una semana, 250 kilómetros,  y había llegado al desierto.

Así se inventó, creo yo, esa disciplina que ha dado en llamarse ultramaratón, derivación extrema del cross. Si hay que definirla, es un evento deportivo para recorrer una distancia superior a los 42 kilómetros del maratón. Pero cada ultramaratón es un mundo, de 50 kilómetros a 3100 millas, de distancia fija y de tiempo fijo (el que más corra en una semana, por ejemplo), y pueden darse en pista o el abierto.

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Soñar casi en las nubes

Sé que hay gente que se queda dormido en cualquier lugar y lo hacen sin ningún problema caigan donde…en este caso espero, que no caigan. Y es que parece que hay gente que nace sin ninguna clase de temor o pánico. Que viven los deportes y aficiones a un nivel que en mi caso, me da escalofríos de solo verlo.

Y en el fondo es normal. Estas escalando una gran montaña, estás cansado y te entra sueño. ¿Qué harías? ¿Bajar? Con todo el esfuerzo que has empleado en llegar hasta ese punto no te queda otra que quedarte literalmente colgado y descansar para reponerte. Claro que estamos hablando de hasta 5000 metros de altura, no sé hasta qué punto puedes relajarte.

Gente de altura

Esta es la clase de gente que duerme en estructuras de mayado que aparentemente frágiles. Pero que pueden aguantar sin ningún problema hasta dos personas durmiendo o simplemente descansando. Pero como todo el equipamiento deportivo de estos aventureros, está pensado y diseñado para no correr ningún riesgo.

Podemos distinguir entre dos tipos de reposo suspendido. Los que harían la función de tienda de campaña y que están cubiertos en su totalidad como si fuera un capullo de seda. Y los otros, que serían descubiertos, en los que distinguimos los modelos hamacas, los cuales se cuelgan en dos puntos y nos arropa perfectamente el cuerpo, impidiendo que nos caigamos. Y los que serían una especie de plataforma que se sustenta por una estructura de hierro rígida en su plataforma y de la montaña mediante un fuerte mosquetón.

Casos más conocidos

Hay gente que lleva sus aficiones siempre al límite, y ese es el caso del Californiano Dave Turner. Quien en el 2008 hizo una ruta en solitario por el Cerro Escudo, perteneciente a las Torres del Paine, en Chile.

Turner se mantuvo colgado hasta 34 días, en los cuales, claramente, tuvo que dormir colgado en las paredes de la montaña.

Otro ejemplo lo tenemos aún más cerca, en el español Jose Luis García Gallego. Experto escalador donde la afición le viene en la familia, ya que en el total de los 4 hermanos todos practican esta disciplina. Él ha dormido un total de más de 700 días encaramado a la montaña, a lo largo de su vida.

No sé a vosotros pero a mí, quitando la parte romántica de dormir en las alturas entre nubes. Me tiemblas las piernitas con solo pensar en vivir una experiencia como esta. Solo tenéis que contemplar las fotos y me entenderéis.

Señalización de las rutas de senderismo

¿Qué significan las señales del senderismo?

El senderismo es un deporte que proporciona una gran satisfacción personal pero que no es competitivo, al contrario, puede ser de colaboración y trabajo de grupo aunque también una actividad para practicar en solitarios siempre y cuándo se tomen las debidas medidas preventivas.

El objetivo de este deporte no es tan solo mejorar físicamente, sino que también proporciona mejoras psicológicas pues tiene efectos muy beneficiosos contra el estrés y la ansiedad. En los niños fomenta valores de respeto a la naturaleza y superación personal.

En España las rutas de senderismo oficiales son competencia de tres organismos diferentes:

– A nivel de toda España está la Federación Española de Deportes de Montaña y Escalada. Se ocupa preferentemente de los senderos de largo recorrido.

Las Federaciones Territoriales y Autonómicas. Se ocupan de la homologación de todo tipo de senderos y de registrarlos, clasificarlos y señalizarlos.

Las estructuras locales. Colaboran con las Federaciones Territoriales a nivel de su territorio.

Códigos de colores

Los senderos que están registrados tienen un código de colores que indican la longitud del mismo:

Una franja blanca y debajo una franja roja: sendero de largo recorrido. Más de cincuenta kilómetros de longitud. Son senderos para personas con bastante preparación física. Pueden tener variantes y derivaciones.

Una franja blanca y debajo una franja amarilla: sendero de pequeño recorrido. Son senderos de entre diez y cincuenta kilómetros que se recorren en uno o dos días máximo. Se incluyen en esta categoría aquellos senderos de menos de diez kilómetros que por su dificultad o inclinación así lo merezcan. Necesitan cierta preparación, no son aptos para todo el mundo y pueden tener variantes y derivaciones.

Una franja blanca y debajo una franja verde: Sendero local, de menos de diez kilómetros y fácil de realizar por personas en un estado físico normal. No tienen variantes ni derivaciones.

En ocasiones podemos encontrar una línea blanca y a continuación dos de diferentes colores, si en un tramo coinciden dos rutas de senderismo diferentes.

Otras señales

Las más comunes son aquellas que señalan la existencia de un cambio brusco de dirección, las que avisan de una dirección equivocada y las que te muestran un cambio de dirección.

señales senderismo

Todas las señales llevan los colores indicados anteriormente para que en todo momento sepamos en qué tipo de camino estamos. Las variantes pueden cambiar de color ya que la variante puede tener una dificultad diferente a la del camino original.

Surfeando por las calles

Para algunos la entrada de hoy no les causará ninguna sorpresa, ya que estarán cansados de oír hablar sobre el streetsurfing. Para los que os suene a chino os comentaremos que estáis hartos de ver a las nuevas generaciones de chavales con tablas raras deslizándose por las calles de grandes y pequeñas ciudades.

Para algunos esta clase de deporte basado en el surfing es lo mismo que otro deporte que ya marco mi generación, lo que hoy se llama skateboard pero que en nuestro castellano más arraigado era simplemente “darle al monopatín” o para los modernos “patinete”. Pero tengo que deciros que sí, estamos anticuados. Pues no es el mismo ni las tablas son iguales.

Streetsurfing, a falta de mar, asfalto

Cada vez que oigo este nombre me viene ese estribillo de canción del verano “vaya vaya, aquí no hay playa”. Y es que posiblemente esta disciplina la inventara alguien nacido en el secano, que soñaba con coger las olas más altas y lo máximo que vio fue el Mar Menor.

Nació inspirado en el surf pero se practica en las calles en los Estados Unidos, no solo como un deporte, sino también como toda una filosofía. Mezclando otros deportes como el snowboard y el monopatín y a la vez en sus tablas.

Como ya pasa en otros de estos deportes, existe varios tipos de tablas. La mayor diferencia entre  estas con la de otros deportes parecidos es que podemos ver entre sus tipos una que es la única que es articulada. Por lo cual se podría decir que es la unión de dos unidas por un eje. Lo que consigue que cojamos inercia al mover nuestras caderas y se mueva y gire sin necesidad de una propulsión.

Hay otro tipo de tabla que es con solo dos ruedas, más fina. Que consigue un mayor deslizamiento gracias a su movimiento ondulante.

Su llegada a España

El Streetsurfing tuvo una gran acogida en España desde su llegada en el año 2007. Aunque normalmente vemos a gente adolescente, tanto chicos como chicas, practicándolo. Es un deporte de éxito que se puede empezar desde edades tempranas. Aunque lo normal sea las clases que lo imparten lo ofertan a partir de los 8 años, hay sitios donde aceptan a prematuros en este deporte, con solo 5 años.

La verdad es que ahora que se acercan las vacaciones, es una buena opción para practicar deporte con grandes y pequeños y que se te pase la vida rodando.

Las rutas senderistas más exitosas de España

Como nos gustan mucho los rankings, hemos hecho un repaso exhaustivo a través de la red para encontrar las cinco rutas de senderismo preferidas por los aficionados españoles, dejando aparte Caminos de Santiago y similares rutas ultraconocidas. Aún así, estas cinco son sumamente populares, aunque no necesariamente las mejores; avisados quedamos, tanto el que quiera conocerlas como el que, precisamente por populares, prefiera destinos más remotos.

La ruta del río Cares, en los Picos de Europa asturianos y leoneses, sin duda se lleva la palma en cuanto a popularidad. En verano no es apta para quienes busquen la soledad, pero en primavera o en otoño se puede disfrutar más tranquilamente del camino entre Poncebos y Caín, siguiendo la garganta creada por el río y pasando bajo su archifamoso puente de piedra. Seguir leyendo Las rutas senderistas más exitosas de España

Senderismo por la Cuenca Alta del Manzanares

La Cuenca Alta del Manzanares es uno de los Parques Naturales de la Comunidad de Madrid.

Ofrece multitud de recorridos que abarcan la parte de la sierra noroeste, entre los municipios enclavados en la sierra de Cercedilla, Navacerrada y Becerril de la Sierra, pasando por Hoyo de Manzanares, Manzanares el Real y Miraflores de la Sierra, entre otros.

Toda esta zona engloba el nacimiento del río Manzanares y embalses como los de Santillana y Navallera, además del famoso castillo de Manzanares el Real.

La sierra de los Porrones

Para la ruta de hoy elegiremos el itinerario por la sierra de los Porrones. Es un itinerario circular que ofrece dos distancias a elegir: si se llega hasta la Maliciosa Baja serán unos 17 km y si sólo se llega hasta el Collado Porrón, unos 15.

Se parte desde el Centro de Educación Ambiental Manzanares, ubicado entre el municipio de El Boalo y Mataelpino, a los pies del pico de la Maliciosa.

Admirando la Pedriza

Llegando al collado de Quebrantaherraduras podremos admirar el paisaje de la Pedriza desde un mirador que ofrece paneles para la interpretación del paisaje. Desde allí parte una senda por la que se transita entre jaras y pinos resineros hasta la pista forestal junto a la fuente de las Casiruelas.

Cruzando al otro lado del cortafuegos la vegetación cambia pasando a ser el pino silvestre el amo y señor de la zona. Tras salir del pinar y tomar la senda de la izquierda en el siguiente cruce (la de la derecha es la que se deberá coger a la vuelta) seguiremos hasta encontrar el collado del Porrón que nos ofrece unas vistas espectaculares de los roquedos de la zona.

El nacimiento del Manzanares

Es aquí donde podemos optar por dar la vuelta o continuar hasta la Maliciosa Baja y poder admirar el Ventisquero de la Condesa, nacimiento del río Manzanares.

El entorno de la sierra de la Pedriza destaca por su gran colonia de buitres leonados y por la pervivencia de rapaces amenazadas como el búho real, el halcón peregrino y el águila real. También podemos descubrir otras aves como el avión roquero, el acentor alpino o el roquero solitario.

Retorno por Canto Cochino

Para la vuelta deberemos coger el sendero de la izquierda al regresar al cruce anterior. Por él bajaremos hasta encontrarnos con otra de las pistas forestales, la de las Zetas, descendiendo seguidamente hasta Canto Cochino para desde allí retomar la senda inicial de Quebrantaherraduras.

Contra más alto mejor!!

Los que realizan algún deporte de aventura buscan, aparte de pasarlo bien, emociones como mas fuertes mejor.

Uno de los deportes que más sensaciones puede dar seria cualquiera que nos permita volar. Lo que se intenta es  ir como mas alto mejor y luego, bajar, normalmente en paracaídas.

Algunos records para recordar

El 2012 Félix Baumgartner, paracaidista y ex militar de 44 años,  consiguió establecerse como el más famoso, ya que batió tres records en un solo salto gracias a la empresa Red Bull, Austríaca como él.

Llevaban trabajando en este proyecto desde 2010 y el principal objetivo era ser el primer paracaidista en romper la barrera del sonido.

Los resultados fueron muy positivos: además de no recibir ningún daño ni en las dos pruebas previas ni en la final y de cumplir el objetivo de romper la barrera del sonido, a una velocidad de 1342 km/h durante los primeros 40 segundos, consiguió hacer la caída libre desde el punto más alto jamás registrada, a 39.045 metros para hacerse una idea, el anterior record estaba en 31.333 metros.

También realizo el vuelo tripulado en globo hacia el punto más alejado, gracias a un globo de helio.

A pesar de lo espectacular de esta gran proeza, la caída libre más larga la realizo Eugene Andreev, que, a pesar de realizarla desde una altura menor, con “tan solo” 24.500 metros de caída libre sin paracaídas estuvo más tiempo en el aire.

Eso se debe a que no llevaba ningún traje aerodinámico para ir a más velocidad, cosa que si llevaba Félix.

Quien quiera saber que se siente al realizar un salto así, sin riesgo prácticamente y controladamente siempre puede acudir a alguno de los sitios que ofrecen este servicio, eso si desde una altura muy inferior a la de los records.

Si tu quieres, puedes

Para poner un ejemplo, un salto desde 4,2 km con un monitor anclado a la espalda cuesta 160 euros, un precio accesible para quien lo quiera probar.

Otras opciones serian salto en automático, que sirve para aprender a controlar la caída libre con un paracaídas automático, que se realiza desde 1,2 km y para 4 saltos el precio estaría cerca de los 300 euros.

Si al realizar por primera vez un salto se descubre en él una pasión siempre queda la opción de hacer un curso, con un precio aproximado de unos 1.800 euros y que incluye, a parte de la teoría y el titulo 8 saltos desde una altura de 4,2 km.

Con esta acreditación los saltos libres, sin necesidad de monitor, cuestan solo unos 25 euros, que a la larga sale muy a cuenta. Evidentemente los precios pueden variar dependiendo del lugar, empresa y condiciones, estos son solo una orientación.

Si saltar o bien por problemas de salud o bien porque nos da miedo no entra dentro de la lista de cosas para hacer antes de morir, siempre queda la posibilidad de ir a una gran altura, mediante globo, por ejemplo, y observar el paisaje. Esta actividad es más común, y no tiene tanto riesgo aunque no por ello deja de ser bonita, puesto que se puede observar un amplio paisaje desde una altura considerable y a una velocidad no muy alta. La posibilidad de realizarla depende de la meteorología, a partir de cierto viento pasaría a ser un deporte de riesgo y no tiene que llover. 

Los precios son muy variados, así como la durada e itinerario de las excursiones y el precio puede rondar los 150 euros por persona sin ningún problema, aunque es recomendable.

Otra modalidad, que estaría entre el globo y el salto libre respecto a las emociones, es el ala delta. El objetivo es planear sin motor durante el máximo tiempo posible y para lograrlo se salta desde sitios mínimamente altos y con un equipamiento ligero basado en unas alas.

Actualmente la tecnología ha hecho posible que se puedan realizar vuelos muy largos, aunque la mayoría de los que los aladeltistas suelen saltar desde una montaña cercana y planear el tiempo deseado o se desplazan a alguna cercana.

Para realizar dicha actividad se requiere viento, y unos conocimientos previos. 

Existe también una variante con motor, aunque el merito como deporte consiste en tener el arte como para poder hacerlo sin la necesidad de ningún mecanismo que nos ayude.
El ala delta es más barato, y se puede practicar desde 40 euros aunque varía según el sitio.

Dependiendo del grado de acción que busquemos habrá un deporte que se adapte más a cada uno de nosotros y volar, el sueño de mucha gente, puede convertirse en su deporte favorito o habitual. En cualquier caso, aunque sea para probar solamente una vez que se siente es una experiencia muy recomendable, y dentro de lo que cabe segura, ya que hay pocos accidentes, y menos con monitor.

Como podeis ver una gran variedad de deportes de aventura nos esperan pudiendo hacer lo que más deseemos y buscando el mayor placer, volar muy alto.

River SUP

Últimamente parece ser que no surgen nuevas formas de practicar un deporte, pero por casualidad he encontrado uno que me ha resultado interesante y bonito de practicar.

Es diferente a lo que estamos acostumbrados a llamar deporte de aventura. Es el entorno, la manera de practicarlo y en las circunstancias en las que debe realizarse, lo que en conjunto hace que lo consideren como un deporte de aventura, en toda regla.

Es fácil, es practicable para personas de cualquier edad y que dispongan que cualquier condición física. Se trata de descender en una tabla de surf por un determinado tramo de un río. Sólo nos ayudaremos de una pala para poder dirigir la dirección y coger cierto impulso ¡Tampoco demasiado!

Deporte originario de la Polinesia

Es algo similar y está inspirado en el stand up paddle. Ésta es una antigua forma de deslizamiento en la que el navegante utiliza un remo para desplazarse por el agua mientras permanece de pie en una tabla de surf que nació en los pueblos polinesios.

Desde el año 2000, muchos surfistas de Hawai comenzaron a hacer SUP como la manera más natural de entrenarse para sus competiciones. Esta nueva variante del surf les permitía entrenar y salir al agua sin olas ni viento.

Este nuevo deporte, surgido de tal variedad, consiste en bajar de pie por un río encima de una tabla de surf. Sería como caminar por las aguas de un bonito río. Estamos acostumbrados a recorrer en diferentes artilugios el río, como por ejemplo en kayak, y esta nueva forma de desplazarse consigue obtener una vista tranquila y relajada del río sin tener prisas ni agobios.

No se necesita previamente tener un equilibrio estupendo, ya que para practicar este novedoso deporte, utilizamos tablas suficientemente anchas y así de esta manera al colocar los pies uno al lado de otro, llegaremos a encontrar en pocos segundos el punto de estabilidad necesario.

Como podemos imaginar el tramo en el que descenderemos deberá ser de aguas tranquilas, aunque ciertamente con algo de corriente. Algo que llama también mucho la atención es que durante ciertos tramos del descenso, nos situaremos tumbados en la tabla para remar de manera continua con las manos. De ahí que tenga mucha similitud con el surf.

El tramo a descender será de unos 6 kilómetros, en los que tardaremos entre 1 hora y media y 2 horas como mínimo.

Es tan divertido su realización que el tiempo se nos pasará volando ya que es excitante cada metro que se recorre por este río. Mencionar que antes de nada, profesionales del deporte han estado testando cada uno de los movimientos que se realizan durante todo el trayecto.

Sin más, espero que os animéis a practicarlo, aunque ahora, la verdad, es que hace un poquito de frío para ello.

Mejora tu espíritu de equipo con una gincana

Puede que os sorprenda, pero aunque hablemos hoy de gincanas, no vamos a hablar de los más pequeños de la casa, sino en gincanas para adultos. Puede que pienses que a cuento de qué y que esa edad de juegos y pruebas está más que superada en tu caso, que no te interesa. Amigo…no es que seas un adulto, es que eres un carroza.

Pregúntate por qué a los niños les cuesta tan poco relacionarse entre otros, divertirse, ayudarse y en definitiva, por qué siempre son felices. Cosas que a medida que vamos creciendo perdemos, nos volvemos huraños e independientes. Perdiendo esa facultad de poder hacer cualquier tipo de actividad juntos.

Cada vez son más los grupos de amigos y familiares quienes se animan a este tipo de actividad al aire libre en despedidas de soltero o reuniones varias. Pero sobretodo son demandadas por empresas, las que animan a sus miembros y trabajadores a participar, para de esta forma conseguir fomentar valores como el trabajo en equipo, relaciones personales y en general, la colaboración.

Actividades más comunes

Las gincanas se desarrollan por una serie de juegos o pruebas a superar. Podemos encontrar varias actividades, adecuadas para distintos niveles según condiciones físicas o edades de los integrantes. Las cuales irán eliminando a los que no las superen o simplemente contabilizando en un contador, hasta que al final gane el mejor.

Lo importante es que este tipo de actividades tengan objetivos claros, dificultades, reglas y unas recomendaciones para desarrollarlas. Podemos encontrar en Internet tanto diferentes juegos como páginas web que nos den tanto ideas como direcciones de empresas que realizan estas actividades en instalaciones propias o lugares concretos.

Algunas pruebas

De carreras, “La loca carrera”: se trata de un conjunto de ejercicios en el que hay que ser el más rápido. Suelen ser pruebas como llegar a un punto, buscar objetos en espacios con dificultad, explorar, etc. Son sencillos pero muy agotadores.

De oído, “El piano”: Viene casi a ser lo mismo que el típico juego de las películas, pero uno miembro del equipo tiene que tararear una canción, intentando que el resto del equipo la adivine. Se puede complicar haciendo que el intérprete como una magdalena o polvorón, por ejemplo.

De agua, “El rescate submarino”: Ideal para verano, esta prueba consiste en encontrar diferentes bolsas o cajas sumergidas en una piscina. En el interior de cada una puede haber distintas puntuaciones positivas o negativas, para darle mayor emoción.

Estos son solo algunos de los ejemplos que se pueden llegar a hacer. También podemos desarrollar gincanas temáticas con motivo de San Valentín, Halloween, una representación medieval, etc.

Buceo. Fotografía subamarina

Definamos antes que nada el buceo: de nuevo recurriremos a la siempre útil, con cuantas reservas queramos, Wikipedia: “El buceo es el acto por medio del cual el ser humano se sumerge en cuerpos de agua, ya sea el mar, un lago, un río, una cantera inundada o una piscina, con el fin de desarrollar una actividad profesional, recreativa, de investigación científica o militar con o sin ayuda de equipos especiales.”

Bien. Traducido y simplificado: sumergirnos en el agua, con sin asistencia técnica por el motivo que sea. Una definición un tanto amplia, ¿no? Vamos a contar un poco la modalidad y el fin de la inmersión: en este caso, la idea es llevarnos las más bellas fotografías en nuestra cámara.

Buceo. Fotografía submarinau

Bajaremos, además, apoyados por un equipo, lo que se conoce por Scuba. EL término es acrónimo, en inglés de self-contained underwater breathing apparatus (aparato de respiración subacuática auto-contenido). Las siglas dejan claro qué es. En todo caso, y por si aún nos quedan dudas, por abreviar diremos “bombona, boquilla y gafas”. Otro día abundaremos en el equipo necesario. Obviamente, nos llevaremos una cámara específica para esta actividad o, en todo caso, adaptada a ella.

Mares, lagos y cuevas

Vamos a hablar de tres lugares donde las fotos son de tal belleza que, salvo que nos neguemos a verlas, podemos acabar llorando de emoción (o, al menos, sonriendo ante el recuerdo que nos hemos llevado).

Empezamos practicando submarinismo, o buceo en el mar. Disponemos de, más o menos una hora de aire comprimido para bajar, fotografiar arrecifes, corales, peces y paisajes inimaginados y subir. O para ver cómo el ser humano está destrozando el planeta, empezando por el fondo marino, según dónde nos sumerjamos.

El buceo no es sólo para el mar

Otra modalidad no muy distinta es la del buceo de altura. En este caso, los paisajes que descubriremos son los de los lagos de montaña. Es sorprendente lo diferentes y parecidos a la vez que pueden llegar a ser mares y lagos. Quien los ha comparado puede dar fe de ello.

Y, como hemos hablado de tres lugares donde sumergirse, nos queda el espeleobuceo, esto es: el que se practica en cuevas y galerías inundadas de minas. Es envidiable llegar a algún lugar que muchos otros no saben siquiera que existe bajo sus pies, con el valor añadido de que los huecos de aire nos proporcionan puntos de contemplación muy curiosos. Eso si: mucho cuidado con la reserva de las bombonas y la posibilidad de perderse.