Deportes de Aventura relacionados con: deportes al aire libre

Para los aventureros urbanos: Parques multiaventuras

Seguro que a más de uno se le pasa envidia cuando hablamos de actividades entorno a la montaña o campo. Esa misma clase de gente que sueña siempre con escapadas a casa rurales, completando la visita con senderismo y algo de escalar suave de esa que te deja reventado una semana.

Para todos aquellos que dicen “es que no tengo tiempo”, “es que no se de sitios”, “es que no puedo dejar solos a los niños”. Le traemos una solución fantástica para aprovechar ahora que viene el buen tiempo, o eso dicen… Los parques multiaventuras.

¿Qué son este tipo de parques?

Este tipo de aventuras se basa en la acción física para superar una serie de tramos que se van complementando con obstáculos tales como árboles, puentes o descensos. Por lo cual se combinan varias actividades físicas como el senderismo, la escalada o la tirolina.

A su vez la creación de estos circuitos están preparados para que puedan ser utilizados por personas de diferentes edades y condiciones físicas.

La forma de visitar estos parques es haciendo rutas o juegos que se agrupan por su nivel de dificultad y que se pueden reconocer por sus colores o señalización simulando al de las pistas de ski. Esta clase de aventuras se pueden hacer desde los 6 años, siempre y cuando los niños midan un mínimo de 1´15 metros.

Todas las zonas tienen sus elementos de seguridad basados en redes y sistemas de arnés con mosquetones. Lo cual hace que el visitante tenga la libertad de poder vivir esta experiencia sin ningún tipo de riesgo.

¿De cuánto tiempo se dispone?

Todos los recorridos suelen estar diseñados para que se desarrollen en un máximo de 3 horas completando todos los obstáculos a recorrer, cargados de gran dosis de emoción y adrenalina entre los juegos que se van descubriendo pasando los árboles.

Cuando hablamos de 3 horas para hacer un circuito, está contemplada la posibilidad de terminar antes del tiempo previsto, así que se pueden volver a practicar una pequeña parte del tramo hasta completar el tiempo.

Para cualquier ocasión

Este tipo de actividades nos ofrece poder practicar esas rutas de aventuras en cualquier ocasión del año. Aunque ya que hablamos de sitios descubierto es preferible cuando las condiciones meteorológicas sean favorables.

Además estos parques contemplan la posibilidad de celebrar cumpleaños infantiles con combos y ofertas incluidas para hacer de ese día una fiesta inolvidable tanto para tu hijo, protagonista absoluto de la visita, como sus invitados.

Porque la aventura se puede encontrar en cualquier momento.

Surfeando por las calles

Para algunos la entrada de hoy no les causará ninguna sorpresa, ya que estarán cansados de oír hablar sobre el streetsurfing. Para los que os suene a chino os comentaremos que estáis hartos de ver a las nuevas generaciones de chavales con tablas raras deslizándose por las calles de grandes y pequeñas ciudades.

Para algunos esta clase de deporte basado en el surfing es lo mismo que otro deporte que ya marco mi generación, lo que hoy se llama skateboard pero que en nuestro castellano más arraigado era simplemente “darle al monopatín” o para los modernos “patinete”. Pero tengo que deciros que sí, estamos anticuados. Pues no es el mismo ni las tablas son iguales.

Streetsurfing, a falta de mar, asfalto

Cada vez que oigo este nombre me viene ese estribillo de canción del verano “vaya vaya, aquí no hay playa”. Y es que posiblemente esta disciplina la inventara alguien nacido en el secano, que soñaba con coger las olas más altas y lo máximo que vio fue el Mar Menor.

Nació inspirado en el surf pero se practica en las calles en los Estados Unidos, no solo como un deporte, sino también como toda una filosofía. Mezclando otros deportes como el snowboard y el monopatín y a la vez en sus tablas.

Como ya pasa en otros de estos deportes, existe varios tipos de tablas. La mayor diferencia entre  estas con la de otros deportes parecidos es que podemos ver entre sus tipos una que es la única que es articulada. Por lo cual se podría decir que es la unión de dos unidas por un eje. Lo que consigue que cojamos inercia al mover nuestras caderas y se mueva y gire sin necesidad de una propulsión.

Hay otro tipo de tabla que es con solo dos ruedas, más fina. Que consigue un mayor deslizamiento gracias a su movimiento ondulante.

Su llegada a España

El Streetsurfing tuvo una gran acogida en España desde su llegada en el año 2007. Aunque normalmente vemos a gente adolescente, tanto chicos como chicas, practicándolo. Es un deporte de éxito que se puede empezar desde edades tempranas. Aunque lo normal sea las clases que lo imparten lo ofertan a partir de los 8 años, hay sitios donde aceptan a prematuros en este deporte, con solo 5 años.

La verdad es que ahora que se acercan las vacaciones, es una buena opción para practicar deporte con grandes y pequeños y que se te pase la vida rodando.

River SUP

Últimamente parece ser que no surgen nuevas formas de practicar un deporte, pero por casualidad he encontrado uno que me ha resultado interesante y bonito de practicar.

Es diferente a lo que estamos acostumbrados a llamar deporte de aventura. Es el entorno, la manera de practicarlo y en las circunstancias en las que debe realizarse, lo que en conjunto hace que lo consideren como un deporte de aventura, en toda regla.

Es fácil, es practicable para personas de cualquier edad y que dispongan que cualquier condición física. Se trata de descender en una tabla de surf por un determinado tramo de un río. Sólo nos ayudaremos de una pala para poder dirigir la dirección y coger cierto impulso ¡Tampoco demasiado!

Deporte originario de la Polinesia

Es algo similar y está inspirado en el stand up paddle. Ésta es una antigua forma de deslizamiento en la que el navegante utiliza un remo para desplazarse por el agua mientras permanece de pie en una tabla de surf que nació en los pueblos polinesios.

Desde el año 2000, muchos surfistas de Hawai comenzaron a hacer SUP como la manera más natural de entrenarse para sus competiciones. Esta nueva variante del surf les permitía entrenar y salir al agua sin olas ni viento.

Este nuevo deporte, surgido de tal variedad, consiste en bajar de pie por un río encima de una tabla de surf. Sería como caminar por las aguas de un bonito río. Estamos acostumbrados a recorrer en diferentes artilugios el río, como por ejemplo en kayak, y esta nueva forma de desplazarse consigue obtener una vista tranquila y relajada del río sin tener prisas ni agobios.

No se necesita previamente tener un equilibrio estupendo, ya que para practicar este novedoso deporte, utilizamos tablas suficientemente anchas y así de esta manera al colocar los pies uno al lado de otro, llegaremos a encontrar en pocos segundos el punto de estabilidad necesario.

Como podemos imaginar el tramo en el que descenderemos deberá ser de aguas tranquilas, aunque ciertamente con algo de corriente. Algo que llama también mucho la atención es que durante ciertos tramos del descenso, nos situaremos tumbados en la tabla para remar de manera continua con las manos. De ahí que tenga mucha similitud con el surf.

El tramo a descender será de unos 6 kilómetros, en los que tardaremos entre 1 hora y media y 2 horas como mínimo.

Es tan divertido su realización que el tiempo se nos pasará volando ya que es excitante cada metro que se recorre por este río. Mencionar que antes de nada, profesionales del deporte han estado testando cada uno de los movimientos que se realizan durante todo el trayecto.

Sin más, espero que os animéis a practicarlo, aunque ahora, la verdad, es que hace un poquito de frío para ello.

El DTV Shredder, fusionando el skate y el segway

De todas las combinaciones locas de máquinas que hemos podido ver a lo largo de la historia, tal vez ésta sea la más loca y a la vez la más alucinante posible.

¿A quién se le ha ocurrido coger un segway y darle la versatilidad de movimientos de un skate? Pues a la empresa canadiense BPG Werks.

Concebido originariamente para uso militar no tripulado y operaciones de rescate, pronto vieron las posibilidades que podía ofrecer su salida al mercado comercial.

Potencia y habilidad unidos

Este pequeño transporte oruga lleva incorporado un motor de gasolina Honda de 4 tiempos y 200 centímetros cúbicos, llegando a alcanzar los 50 kilómetros por hora. Toda una hazaña para un vehículo tan pequeño.

Su gran capacidad de carga, unos 550 gr., y de arraste, unos 200 kg, además de la posibilidad de subir por pendientes de hasta 40º de inclinación, le hace también muy atractivo para la industria, especialmente para la agricultura.

Pero es su diseño de monopatín oruga, su capacidad de realizar acrobacias, de dar saltos y giros en el aire la que le hacen ser un gran vehículo para realizar deporte de aventura.

Todo terreno singular

Además, puede transitar por la nieve, la arena, el hielo y, prácticamente, cualquier superficie gracias a sus «pies» de oruga. Con él no habrá terreno que se nos resista.

Si le agregáramos un Ipad para ir escuchando música y disponer de GPS sería un vehículo magnífico para la conducción por las ciudades. ¿Os imagináis no tener problemas de aparcamiento?

Compacto, potente y manejable

Otra de las peculiaridades que le hace atractivo es su poco peso, 35 kg., y que puede plegarse el manillar para facilitar su transporte. Cabe perfectamente en un maletero.

Este vehículo multifuncional os proporcionará una velocidad aproximada de 50 kilómetros por hora, un radio de giro de unos 120 centímetros y una capacidad de recorrido en suspensión de 3 segundos. La adrenalina fluirá libremente por nuestras venas.

En el manillar se encuentran el acelerador y el freno y con el mango deberemos guardar la estabilidad. Además, el patín es una plataforma giratoria que nos permitirá realizar piruetas y giros.

Libres como el viento

El DTV Shredder es la primera versión comercial y va a revolucionar la idea de la conducción al aire libre, pues es funcional, pequeño, muy potente y fácil de manejar.

Además, sus orugas-tanque nos dan el empuje suficiente para conseguir altas velocidades en cualquier terreno sea la época del año que sea.

No soy David Meca

Nunca voy a ser un Oiarzábal, ni creo que llegue jamás a saber qué es poner un pie por encima de 2.949,33 metros (un tercio de la altitud del Everest). De hecho, a los 2.519 del Naranjo de Bulmes, boqueaba como un pez (lo hacía, de hecho, bastante antes).

No creo que nadie vaya a confundirme, mientras nado, con David Meca ni que sea capaz de atravesar un río muy tranquilo de más de veinte metros de ancho o de hacerme más de un par de largos seguidos en una piscina olímpica.

Path to my Self

¿El Camino de Santiago? Pero si el día que más recuerdo haber caminado fueron del orden de veinticinco kilómetros y acabé tan cansado que apenas podía levantarme al día siguiente. Como para ir desde Sant Jean de Pied de Port (que es donde de verdad comienza el Camino francés) a Santiago de Compostela…

¿Por qué me gustan los deportes de aventura?

En fin, que soy todo lo contrario de un deportista de élite. Es más, posiblemente no puedo siquiera considerarme deportista, salvo que la práctica esporádica me conceda el título. Entonces, ¿por qué me gustan tanto los deportes de aventura que incluso me atrevo a escribir sobre ellos?

Pues porque el deporte es una de las prácticas más populares que pueden darse: todo el mundo tiene el derecho y, a poco que quiera, la posibilidad de practicarlo. No conozco a nadie que, si no tiene una instalación deportiva a mano, no pueda salir a pasear y respirar aire puro o subirse a la bicicleta y disfrutar de paisajes maravillosos.

Enjoying a sunset in Salto, Uruguay

“Límites” es sólo una palabra

Todos podemos practicar algún deporte de aventura, de mayor o menor nivel. Pero no es sólo eso. Interioricemos lo que significa el deporte de aventura: el reto a uno mismo. El decir “con un paso más, me queda un paso menos hasta la meta ¡Vamos!”.  Apretar los dientes e imponerse al vértigo, al miedo a caer. Y, aun habiendo caído, levantarse y reemprender la marcha.

Romper los límites por la mera satisfacción de romperlos… ese es el espíritu del deporte de aventura. Que las barreras, las externas y las que tu mente te impone existan con el único fin de ser superadas.

No: no soy un deportista de élite, no soy un temerario (más bien lo opuesto), estoy terriblemente fuera de forma para poder decir que soy un deportista y, sin embargo, me apasiona el deporte de aventura, al nivel que yo puedo practicarlo, porque no es mero ejercicio, sino una forma de entender la vida.

Gliding: planeando el mundo sin motor.

Conocido mundialmente como gliding o soaring, este deporte iniciado en los años 20 consta de un planeador que se asemeja íntegramente a la estructura de un aeroplano con una única gran diferencia: carece de motor.

Los vuelos se inician remolcando el planeador por un avión que posee la suficiente fuerza como para despegar junto a su carga y una vez que se lo libera en las alturas el planeador buscara las corrientes de aire caliente para mantenerse en vuelo durante incluso miles de kilómetros.

Dependen pura y exclusivamente del humor de la madre naturaleza para poder realizar sus viajes, incluso cuando el clima se torna inestable en pleno vuelo los pilotos deben forzar un aterrizaje ya que un viento demasiado fuerte puede desnivelar la nave causando una tragedia.

Los aterrizajes forzosos suelen realizar en campos abiertos, algunos aficionados que se rehúsan a acatar las inclemencias de la natura equipan los planeadores con pequeños motores que los mantendrán a flote durante algún tiempo más.  

Practica

Se debe contar con el artefacto en cuestión aunque también es posible rentar uno para prácticas en hangares especializados en la materia.

Los costos varían mucho de país en país aunque el precio base se encuentra en el costo del combustible que utilizara el avión que facilitara el despegue del planeador.

Al estar desprovistos de toda fuerza mecánica que los impulse por los aires, los pilotos se valen principalmente de las corrientes de aire caliente que circundan el globo.

Estas corrientes son las que le otorgan a ese deporte toda su magia y belleza, logrando con la ausencia del ruido de un motor crear la ilusión perfecta de que se esta realmente volando.

Glidder siendo remolcado por un aeroplano.

Cross-Country o como atravesar un país sin gastar un euro en gasolina

Eso si que es un vuelo realmente “verde” ¿verdad? Esta modalidad de soaring es muy famosa en los países de Europa, tornando este deporte en un verdadero desafío para los pilotos. Diversas técnicas se emplean para lograr este fin con éxito, la más famosa conocida como la técnica del delfín consiste en emular los movimientos de este animal recreando con el planeador una especie de surfeo entre las corrientes de aire para poder alcanzar así grades distancias.  

Rentabilidad

A primera vista creeremos que este es un deporte que pertenece solamente a los ricos y privilegiados, pero estamos en un gran error si creemos que esto es así: un glider puede costar tan solo 2000 euros y no olvidemos que puede ser adquirido entre varios amigos. Obviamente que es tan solo el precio inicial, tenemos gliders que alcanzan los 120000 euros sobrepasando varias veces el precio de un Cessna

Parapente: Surcando los cielos con alas postizas.

Desde que el hombre ha contemplado el cielo ha querido hacerse con sus dominios, conquistar el firmamento dejando su huella en las nubes y lo ha intentado de los más diversos métodos con el correr de los años. Los hermanos Wright fueron los primeros en obtener un reconocimiento mundial con el desarrollo del primer aeroplano.

Da Vinci cientos de años atrás ya tenia prototipos en los cuales detallaba diversas aeronaves capaces de transportar a una persona. Fue también el inventor oficial del paracaídas y aunque su modelo difería bastante de los actuales cumplía la misma función. ¿Habrá pasado por la mente de Leonardo la idea del parapente?

Posiblemente, aunque nunca lo sabremos. Si sabemos que paso por la mente de David Barish y si bien no se ha podido identificar al autentico creador de este deporte se cree que es muy probable que el sea su inventor.

Desarrollo en 1965 mientras trabajaba para la NASA el Ala Navegación, o Ala de Cara Simple, que fue el precursor directo de los modelos que se comercializan hoy en día.

Anterior a este, en 1952, Domina Jalbert ya había realizado otro prototipo que resultaba funcional para la practica de esta disciplina, pero dejémonos de historia y pasemos a la acción.

¿En que consiste?

Este deporte consiste en aventarse al vacio y volar, al más supermanesco de los estilos, claro que necesitaremos el equipo adecuado ya que si no la gravedad será nuestra kriptonita.  

Las partes fundamentales que componen el equipamiento necesario para la práctica de este deporte aéreo son:

La vela: Esta compuesta por dos capas de tela que se encuentran subdivididas formando celdas por las que pasara el aire inflándolas y otorgándole la forma de lágrima tan típica de este dosel.

Ira sujeta al arnés por unos tensores de los cuales se ramificaran los controles que darán al piloto maniobrabilidad en el vuelo.

Al no poseer ninguna parte rígida y no contar con un peso significativo puede ser transportada en una mochila, de hecho todo el equipo de parapente es transportado en una mochila.

El arnés: Los mas modernos no nos recordaran en lo absoluto a los clásicos arneses utilizados en alpinismo o en ala delta, ya que su forma esta diseñada para brindar una comodidad similar a la que nos otorga el sillón de nuestro living.

Ira sujeto al cuerpo del piloto a través de correas y cuentan con dispositivos antichoque similares a las bolsas de aires que utilizan los coches de hoy en día para prevenir cualquier despegue o aterrizaje fallido.

Kitesurf, deportes que enganchan mucho… ¡muchísimo!

Hay veces que con solo leer una palabra ya sabes que lo que viene detrás te va a emocionar gratamente. Y más si está compuesta por la terminación -surf. Ya te puedes hacer una idea de que este deporte malo, lo que es malo, no va a ser.

Para a los que este deporte les pille un poco de nuevas recordar que hablamos del kitesurf como una disciplina basada en el surfing, por lo cual también es considerado un deporte de deslizamiento, que consiste en el uso de una cometa como aparato de tracción o impulsor.

Este deporte se divide en varias modalidades, dependiendo del gusto y especialidad de cada uno de sus seguidores. Así pues tenemos la de saltos y maniobras (también llamado freestyle), regatas entre boyas y el más clásico, surf entre olas.

Sus orígenes

Aunque es ahora cuando más se ven este tipo de prácticas en las playas de todo el mundo,  fue en 1977 cuando se empezó a conocer como deporte. Ya que su invención tiene como origen milenario en China e Indonesia, donde ya lo inventaron como medio de trasporte, siendo sus utensilios verdaderas obras de arte y diseño.

Lo importante en la iniciación

Para empezar es un deporte de los que es mejor probar antes que volverse loco con él, lo cual es fácil. Para ello los expertos siempre recomiendan hacer un curso de iniciación. Puedes encontrar algunos tan interesantes como los que ofrece la escuela deportiva de  Kiteboarding, en Valencia, curso intensivo de 4 horas reducidos a dos personas e impartidos por un instructor especializado.

Esta clase de cursos te garantizaran aprender de manera personalizada, aparte de manejar y aprender a manejar el deporte y los materiales, las normas básicas de seguridad e incluso de rescate para evitar momentos de tensión producidos por rotura de material, caídas, etc.

No hay que tomarse a la ligera esto, pues en inexpertos puede resultar una practica peligrosa para ellos como para las personas que hay a su alrededor.

Como parte un equipamiento básico necesitaremos, primordialmente, una tabla y una cometa, obviamente. También una barra de dirección para guiar la cometa, un arnés que ira sujeto a la cometa y lograra que nos elevemos y un grupo de 2 a 5 líneas (cuerdas de sujeción a la cometa).

Como medida de seguridad nos haremos con un casco, chaleco salvavidas y traje de neopreno.

Mucho más que un deporte, una forma de vida

Como en toda la filosofía que engloba el mundo del surf, en esta también encontramos ese hermanamiento entre sus usuarios y esas ganas de vivir la vida a partir del amor y respeto por la naturaleza y una dependencia masiva a la adrenalina que da esta clase de deportes.

Una afición que reúne a muchos los días de viento y oleaje y que hace que al igual que una gran familia, se respeten y vayan creciendo en habilidades observándose y mejorando sus técnicas aprendiendo los unos de los otros unos de otros.

Esta relación que nace de un hobby común poco a poco va pasando a un nivel. Pasando tardes enteras entre música, comida, energía positiva hasta que cae el sol. Formándose así en la mayoría de los casos una amistad perdurable en el tiempo entorno al mar.

Volando con cometas

Quizás eres de los que piensas que volar cometas es un aburrimiento. Que es un deporte que solo le gustan a los niños y que no ve qué magia puede tener el planear un trozo de tela. Pero esto puede ser por que no sepas es que es el Kite Buggy.

Si eres un apasionado de los deportes de riesgo este término puede cambiarte la idea de la cabeza en un segundo. Solo con decir: deporte sin motor que a través de una cometa te empuja y te eleva.

El Kite Buggy

O también llamado parakart, es un deporte que consiste en la tracción de una gran cometa dirigida  por el viento, que hace que nos deslicemos bien por hierba como por arena sobre ruedas. Esta cometa está dirigida con una serie de cuerdas estiradas por el deportista, las cuales sujeta a un pequeño velero. El llamado rubby, que da el nombre a esta disciplina.

La disciplina cuenta con más diecisiete siglos. Con la creación de la cometa en China. Pero no fue hasta 1822 cuando George Pocock experimentó con un vehículo que, gracias a la tracción del viento, llegaba a planear.

Cómo se practica

Este deporte tiene un cierto parecido a la vela, por lo cual no es de extrañar que se considere un deporte de navegación por tierra. El vuelo con cometa desarrolla la concentración y la habilidad de coordinación de movimientos.

Aunque se agrupa en deportes extremos, no ofrece en sí ningún tipo de peligro al practicarlo, ya que se realiza en lugares abiertos como el campo, playas o desiertos.

El piloto es el único encargado de manejar tanto el vehículo como la cometa. Esta cometa no está atada de ninguna forma al vehículo, así que es la persona quien tiene que sujetarla.

Componentes

Cometa: Es una vela o ala aerodinámica flexible. Está fabricada con tela de nylon, lo que hace que sea ligera y resistente.

Los hilos para manejar son finos. Son unos 2 o 4 hilos o líneas y tienen unas longitudes de entre 15 y 30 m de longitud. Estos cabos unen la cometa con los mandos, de los que cada cometa lleva dos. Uno de los hilos hace la acción de freno.

Buggy: es un kart con tres ruedas, similar a un triciclo pero sin manillar. Es fácil de desmontar y de trasladar.

Como en el caso de las velas, siguen el mismo proceso y vocabulario de navegación.

Otros complementos: Es importante siempre usar complementos de seguridad, como son los arneses, para sujetar la cintura del piloto, así como cascos para protegernos de golpes. También es importante usar guantes para evitar quemarnos con los hilos, gafas de sol, codilleras, rodilleras, etc.

Un deporte milenario que está más de moda que nunca.

Mirando a la cima

Deberían dolerme todos los músculos del cuerpo. Deberían estar ardiéndome los pulmones. Debería sentirme morir… Y sin embargo me siento vivo. Estoy a casi nueve kilómetros en vertical sobre el nivel de mar. En este momento, ningún ser humano que tenga los pies en el suelo pisa más alto que yo.

Han valido la pena estos años de deseo, de entrenamiento, los tres intentos frustrados, el haber sentido las manos de la muerte apretándome la garganta otras tantas veces. Ha valido la pena casi todo.

He visto lo que pocos seres humanos han visto y algunas cosas que nadie debería ver jamás, como los cuerpos sin vida de aquéllos a los que el Everest les niega la gloria, o el derecho de regresar. Se quedan aquí arriba, donde no hay bacterias que los descompongan. Alguno, a muy pocos metros de la cumbre.

Una amante cruel

¿Qué pensaría ese pobre tipo que quiso llegar hasta aquí sin la ayuda de las bombonas de oxígeno y cayó, exhausto y derrotado, apenas a cien pasos de donde yo estoy ahora mismo? La montaña, madre, amorosa catapulta a la gloria para unos y venenosa mamba negra que se revuelve, letal, contra quien la molesta para otros, ¿qué pensaría?

Porque estoy seguro de que este monte, esta fortaleza caprichosa, piensa y siente. Es sólo que no sabemos entender lo que nos dice ¿Sonríe, benévolo, ante unos y se alza infranqueable ante otros? ¿Tal vez reparte gloria y muerte al azar y, como un toro, trae dinero y fama en su lomo pero sólo para quien sepa evitar sus astas?

Mirando al cielo

Vuelvo mis ojos a ese cuerpo conservado en un ambiente más frío y aséptico que el más cuidado de los laboratorios. Mira hacia aquí, con los ojos cerrados por unos dedos piadosos que los sostuvieron hasta que los treinta grados bajo cero helaron y soldaron los párpados.

Kathmandu , Nepal,Himalayas,Everest

Mira hacia aquí, no hay duda. Murió sabiendo que no alcanzaría la meta. Que todos sus esfuerzos, el frío, los terribles dolores, la laxitud muscular y otras privaciones que en aras de la dignidad de lo que antes fue una persona me guardo, pues yo sé lo que es olerte y no soportar tu propio olor, murió, digo, sabiendo que todo fue en vano.

Despacio, pues a estas altitudes no puede uno moverse de otra forma, abandono la cumbre. Sé que la subida da la gloria, pero que el mayor peligro se encuentra en la bajada. Paso al lado del cuerpo, me agacho junto a él y le palmeo el hombro.

Lento regreso a la vida

El viento arrastra de acá para allá envoltorios de basura de todo tipo y pienso por qué la montaña dejó pasar a domingueros de las alturas, permitiendo que volvieran para que el mundo siga siendo así de insulso, mientras a quien la retó cara a cara lo hizo morir cuando ya tenía la cumbre a una distancia poco mayor que cruzar una avenida.

Continúo bajando.