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Navegar en piragua por pantanos

Si te gusta pasear en piragua pero buscas una experiencia tranquila que puedas compartir con los más pequeños de la familia, quizás sea indicado remar por la tranquilas aguas de alguno de los pantanos que hay distribuidos por toda nuestra geografía.

Nos referimos por supuesto a los pantanos artificiales, dónde mucha gente se reúne en verano para disfrutar de todo tipo de actividades al aire libre y de deportes acuáticos. Siempre debemos de tener en cuenta que en estos pantanos no es recomendable nadar ya que son aguas muy profundas, sometidas a corrientes internas por los cambios de temperatura y con fondos de barro en las orillas, muy poco fiables.

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Se trata de un deporte relajante y divertido que no tiene nada que ver con los descensos que se realizan por los ríos cuándo se practica el rafting, por lo que  pueden tomar parte niños a partir de cuatro años. Es importante que estos vayan muy protegidos y que los adultos que los acompañan sepan nadar correctamente.

No necesitas material

Si te apetece una tarde relajada de deporte acuático pero no tienes materiales no te preocupes. Incluso cuándo se tiene una piragua propia tener que cargar con ella, colocarla en el coche y llevarla hasta el agua puede quitar las ganas a cualquiera que no tenga mucha afición.

En la mayoría de los pantanos a dónde la gente acude están establecidas empresas de alquiler, que nos permiten disfrutar de todo el material necesario para dar un paseo de una hora por precios que rondan los diez euros por persona.

Tan solo hay que llevar la ropa de baño, todo lo demás nos lo proporcionan para que podamos navegar de forma segura y sin tener que preocuparnos absolutamente de nada.

Precauciones para navegar seguros

Lo primero que debemos de comprobar es que la empresa de alquiler nos ofrezca productos en buen estado y debidamente homologados. Esto es muy importante ya que un chaleco salvavidas que no cumpla con las condiciones de seguridad puede ser causa de un accidente, sobre todo en caso de niños.

Precisamente con los pequeños debemos de tener especial cuidado. Hay que dejar que se diviertan, pero sin quitarles el ojo de encima para asegurarnos de que en ningún caso pueden caer al agua sin que nos demos cuenta.

Evidentemente no debemos de intentar navegar en ningún sitio, pero menos en un pantano dónde las aguas son tan profundas, si no sabemos nadar lo suficientemente bien como para llegar a la orilla por nuestros propios medios.